Alejandro Peza/CARIBE PENINSULAR
CHETUMAL.- La Diócesis Chetumal-Cancún confirmó la excomunión de un sujeto que se hacía pasar por sacerdote católico y que solicitaba dinero en distintas ciudades de la Península de Yucatán, aprovechándose de la buena fe de los fieles.
De acuerdo con información oficial de la diócesis, la decisión se tomó tras comprobarse que esta persona no pertenece al clero ni cuenta con ordenación sacerdotal válida, pese a que realizaba supuestas actividades religiosas para obtener recursos económicos.
El padre David Martín Leal, rector del Santuario Guadalupano de la ciudad de Chetumal, informó que además de la sanción eclesiástica, se da puntual seguimiento a las denuncias penales interpuestas en contra del señalado, con el objetivo de evitar que continúe engañando a la población.
“El llamado es a la ciudadanía para que no se deje sorprender. Este individuo no es sacerdote, no pertenece a nuestra diócesis ni a ninguna otra jurisdicción eclesiástica reconocida por la Iglesia Católica”, subrayó el presbítero.
Explicó que la excomunión es una de las sanciones más graves dentro del derecho canónico, ya que implica la exclusión de la comunión eclesial y de la participación en los sacramentos, como consecuencia de actos que atentan contra la fe y la integridad de la Iglesia.
El caso salió a la luz luego de que fieles de diversas comunidades en Quintana Roo y otros estados de la región reportaran la presencia de un supuesto sacerdote que pedía aportaciones económicas para supuestas causas religiosas, celebraciones y supuestos apoyos sociales, sin contar con autorización oficial.
La diócesis exhortó a la población a verificar siempre la identidad de sacerdotes y ministros antes de realizar donativos, recomendando acercarse directamente a las parroquias establecidas o consultar los canales oficiales de la Iglesia para confirmar la legitimidad de cualquier colecta o campaña.
Asimismo, el padre David Martín Leal reiteró que la Iglesia mantiene una postura de cero tolerancia frente a este tipo de actos que vulneran la confianza de la comunidad católica y dañan la imagen institucional.
“Además de la sanción canónica, estamos colaborando con las autoridades civiles para que se deslinden responsabilidades conforme a la ley. No se trata solo de una falta religiosa, sino de un posible delito por fraude”, puntualizó.
La Diócesis Chetumal-Cancún pidió a quienes hayan sido afectados por este individuo que presenten la denuncia correspondiente ante la Fiscalía y que informen a sus parroquias locales, a fin de fortalecer las acciones preventivas y evitar que se repitan este tipo de situaciones en la región.










