El olor a copal y el recuerdo de los fieles difuntos marcan el regreso del Día de Muertos 2025, una tradición que es Patrimonio Cultural de la Humanidad. Mientras millones preparan ofrendas y visitan panteones, surge la eterna pregunta sobre el estatus oficial de estas fechas. Este es un análisis profundo del sincretismo cultural, los eventos masivos y las implicaciones laborales del 1 y 2 de noviembre.
El 2 de noviembre: significado profundo y origen del sincretismo
El 2 de noviembre es uno de los días más significativos del calendario mexicano y está dedicado específicamente a honrar a los adultos fallecidos, conocidos también como fieles difuntos. De acuerdo con la tradición católica y costumbres de origen prehispánico, se cree que en esta jornada las almas de quienes murieron en edad adulta regresan al mundo de los vivos. Vuelven para convivir por unos momentos con sus familias, alimentarse del aroma de los altares y ser recordadas.
Esta festividad es el resultado del sincretismo cultural entre las creencias indígenas y las celebraciones católicas que fueron introducidas por los españoles.
- Raíz prehispánica: Para culturas originarias como los mexicas o los pueblos mixtecos y zapotecos, la muerte formaba parte del ciclo natural de la vida. Al morir, el alma emprendía un viaje al Mictlán, y los vivos mantenían su recuerdo con ofrendas. Las fiestas mexicas dedicadas a los muertos incluían Miccailhuitontli (niños muertos) y Hueymiccailhuitl (muertos adultos).
- Armonía cultural: Con la llegada del cristianismo, estas costumbres se integraron a la celebración de la Iglesia para Todos los Santos y los Fieles Difuntos, dando origen a la festividad mestiza que conocemos.
- Reconocimiento internacional: Esta armonía cultural llevó a que la UNESCO declarara en 2003 al Día de Muertos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El calendario ritual: una jornada para cada alma
Aunque la celebración inicia desde el 28 de octubre, el calendario ritual distingue días específicos para cada tipo de alma que regresa:
- 28 de octubre: Llegan las almas de quienes murieron de forma trágica.
- 30 y 31 de octubre: Se recuerda a los niños no bautizados.
- 1 de noviembre: Día de Todos los Santos, dedicado a los niños difuntos o “angelitos”.
- 2 de noviembre: Día de los Muertos, dedicado a los adultos fallecidos.
La ofrenda y la vigilia: el puente entre los mundos
El altar de muertos es el elemento central del 2 de noviembre, ya que simboliza el reencuentro y está lleno de significados profundos.
Simbolismo clave del altar de muertos
Cada elemento del altar tiene un propósito ritual y ceremonial:
- Veladoras y cirios: Guían a las almas en su camino de regreso al hogar.
- Incienso o copal: Su función es purificar y limpiar el espacio para el recibimiento.
- Agua: Calma la sed de las almas tras su largo viaje desde el Mictlán.
- Sal: Protege el espíritu y evita que se corrompa.
- Flor de cempasúchil: Su aroma y color marcan el camino; se colocan pétalos desde la entrada hasta el altar o el panteón.
- Pan de muerto: Representa el ciclo de la vida y la muerte.
- Frutas y platillos tradicionales: Mandarina, caña, guayaba, mole, café o los platillos que más disfrutaba el difunto.
- Calaveritas: Las calaveritas de azúcar o chocolate sustituyen los cráneos reales que se colocaban en épocas antiguas.
- Papel picado: Simboliza el viento y el gozo de recibir a quienes regresan.
- Fotografías: Son el corazón del altar; sin ellas, el difunto no puede “reconocer” que es bienvenido.
El ritual en el panteón
El 2 de noviembre también es día de visita a los cementerios. Las familias mexicanas acuden para limpiar las tumbas, colocar flores y velas. En lugares tradicionales, estas visitas se transforman en grandes vigilias que permanecen hasta la madrugada:
- En Mixquic (Ciudad de México) se celebra “La Alumbrada”, donde miles de velas iluminan el camposanto.
- Otras localidades importantes en la tradición de vigilias son Janitzio y Pátzcuaro (Michoacán), Oaxaca o Cuetzalan (Puebla).
Lejos de ser una tradición lúgubre, el Día de Muertos celebra la memoria y recibe a los difuntos con comida, música y afecto, ya que, para la cosmovisión mexicana, la muerte no es ausencia, sino presencia viva a través del recuerdo.
Agenda cultural 2025: desfiles y megaofrendas
El Día de Muertos en la Ciudad de México es sinónimo de fiesta. Además de recordar a los nuestros, hay una amplia gama de eventos programados para el fin de semana del 31 de octubre al 2 de noviembre de 2025.
Eventos centrales en la Ciudad de México
La capital mexicana concentra las actividades más destacadas, las cuales incluyen:
- Desfile de Día de Muertos: Programado para el sábado 1 de noviembre.
- Mega Ofrenda del Zócalo: Con motivo de los festejos, esta ofrenda homenajea a la época prehispánica.
- Exhibiciones artísticas: Aunque ya pasó el Desfile de Alebrijes, las piezas de arte en cartonería se exhiben en la Avenida Paseo de la Reforma hasta el 9 de noviembre. En esta misma avenida también se encuentran algunas de las piezas de Mexicráneos, decoradas con diferentes adornos y colores.
Además de los eventos, se puede disfrutar de la tradición al comer pan de muerto en las diferentes panaderías de la Ciudad de México. Destaca el local Green Rhino, fundado por Richard Hart, considerado uno de los mejores panaderos del mundo y quien fue nombrado en la serie The Bear.
Festejos en el centro del país
No todos los eventos para Día de Muertos son en la Ciudad de México; también hay otros destacados relativamente cercanos a la capital:
- Feria del Alfeñique 2025 en Toluca: Celebrada en el Estado de México, exactamente en la explanada del Mercado Juárez. El sábado 1 de noviembre está programado un concierto de la cantante Amanda Miguel. En la feria también se exponen piezas de arte en las calles de Toluca.
- Festival de las Almas en Valle de Bravo, Estado de México: Se programan números musicales, de danza y teatro del 31 de octubre al 2 de noviembre, así como diferentes actividades, entre ellas un desfile programado para el 1 de noviembre a las 5:00 p.m.
- Camino al Mictlán en Cholula, Puebla: En este evento se exponen 15 figuras de La Catrina de tamaño monumental, además de un corredor dedicado a la venta de pan de muerto y otras piezas de arte y artesanías. El Camino al Mictlán se puede visitar hasta el domingo 9 de noviembre de 2025.
Implicaciones laborales: ¿son festivos el 1 y 2 de noviembre de 2025?
El Día de Muertos 2025 cae en sábado y domingo. Aunque estas fechas son aprovechadas por los mexicanos para el descanso o para hacer turismo, es crucial señalar que el 1 y 2 de noviembre no están establecidos como días oficiales de descanso.
Normativa laboral y educativa
La fecha oficial de descanso que sí establece la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) es el tercer lunes de noviembre, en conmemoración del 20 de noviembre (aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, cuando Francisco I. Madero se levantó en armas para destituir a Porfirio Díaz). Este 2025, el día feriado corresponde al lunes 17 de noviembre.
La dependencia federal recuerda que las personas trabajadoras que deban laborar en un día de descanso oficial tendrán derecho a recibir, independientemente del salario que les corresponda por el descanso obligatorio, un salario doble por el servicio prestado; es decir, el salario será triple. Además, si un día de descanso obligatorio cae en domingo, la persona empleadora deberá cubrir el pago de la prima dominical señalado en el artículo 71 de la Ley Federal del Trabajo.
Calendario de la Secretaría de Educación Pública (SEP)
En el ámbito educativo, el calendario de la Secretaría de Educación Pública (SEP) marca el 20 de noviembre con letras en negrita y prevé otros días sin clases para estudiantes de educación básica:
- Viernes 14 de noviembre: Marcado en el calendario de la SEP como un día de registro de calificaciones.
- Del 24 al 27 de noviembre: Se hace el registro y se informa sobre las calificaciones de los alumnos.
- Viernes 28 de noviembre: No hay clases para alumnos de educación preescolar, primaria y secundaria, debido a la realización del Consejo Técnico Escolar.
A pesar de la declaración de la UNESCO y la profunda raigambre cultural que hace del Día de Muertos un pilar de la identidad nacional, las fechas del 1 y 2 de noviembre siguen sin ser reconocidas como días de descanso obligatorio, forzando a millones a negociar entre la tradición y la obligación laboral. ¿Refleja esta disparidad un olvido institucional del Patrimonio Inmaterial que tanto se presume en el discurso oficial?









