La detención del Jefe de Despachadores del Tren Interoceánico, ocurrida el 28 de enero de 2026, responde a graves acusaciones que socavan la seguridad operativa del proyecto: se le imputa haber permitido que maquinistas no contaran con licencias profesionales vigentes para operar las unidades. Esta falla no es un simple error administrativo, sino una vulneración directa a los protocolos de seguridad que pone en riesgo tanto la infraestructura como la vida de los usuarios.
Este incidente saca a la luz una perspectiva preocupante sobre la supervisión interna de proyectos de infraestructura de esta escala. La cadena de mando en la operación ferroviaria es estricta; el despachador tiene una responsabilidad directa en asegurar que el personal asignado a las rutas cumpla con todos los requisitos legales y técnicos. La omisión de este control básico implica negligencia o, en el peor de los casos, un fallo sistémico en la gestión de recursos humanos y certificaciones dentro de la división operativa del Tren Interoceánico.
La implicación de operar sin certificaciones vigentes
Cuando un maquinista opera sin la licencia actualizada, la autoridad no solo cuestiona su competencia técnica al momento de la operación, sino también el cumplimiento de las normativas de recertificación obligatoria. Estas certificaciones a menudo incluyen exámenes médicos y pruebas de aptitud recientes, diseñadas para asegurar que el personal mantenga los estándares de reacción y salud requeridos para manejar maquinaria pesada a alta velocidad.
El evento se centra en el rol del Jefe de Despachadores, quien es el guardián primario de la integridad de la operación diaria. Autorizar turnos bajo estas condiciones representa una violación de las directrices operacionales que trasciende el nivel jerárquico del maquinista individual. El enfoque de la investigación no puede limitarse a los operadores, sino que debe escalar para determinar si esta práctica era generalizada o si existió presión por mantener rutas programadas a costa de la seguridad.
Checklist: Riesgos derivados de la falta de licencias válidas
La operación ferroviaria, por su naturaleza, requiere una mitigación de riesgos exhaustiva. Permitir que personal no certificado trabaje introduce fallas críticas que deben ser evaluadas por las autoridades de transporte.
| Área de Riesgo | Consecuencia potencial | Severidad | | :— | :— | :— | | Integridad Física | Accidentes por error humano (descarrilamientos, colisiones) | Catastrófica | | Legal y Regulatoria | Anulación de seguros, multas severas y responsabilidad penal | Alta | | Imagen Institucional | Pérdida de confianza pública en la seguridad del proyecto | Media-Alta | | Operativa | Tiempos de inactividad forzosa durante auditorías de seguridad | Media |
Advertencias sobre el manejo de personal en proyectos clave
El Tren Interoceánico es un proyecto estratégico, y su dependencia en la eficacia del personal certificado es absoluta. La detención del 28 de enero de 2026 sirve como una advertencia clara sobre la necesidad de establecer controles internos de tres niveles:
- Verificación al ingreso: La responsabilidad inicial del área de Recursos Humanos para asegurar la autenticidad y vigencia de las credenciales.
- Verificación diaria: El control inmediato del Despachador antes de la asignación de turnos. Este control debe ser digitalizado y no susceptible de manipulación discrecional.
- Auditoría Externa: Inspecciones sorpresa por parte de organismos de transporte federal que confirmen la coherencia entre el personal en servicio y los registros de licencias.
La investigación sobre este Jefe de Despachadores tiene el potencial de revelar si la premura en la inauguración o la presión por mantener la operatividad pudieron haber erosionado los estándares de seguridad que deberían ser inquebrantables en cualquier infraestructura ferroviaria moderna. La respuesta de las autoridades debe ser contundente no solo para castigar el incumplimiento, sino para revalidar la promesa de seguridad del Tren Interoceánico frente a la ciudadanía.









