Redacción
MÉRIDA.- En los últimos días, varios sismos de baja intensidad se han registrado en distintos puntos de Yucatán, especialmente en la zona sur del estado. Aunque los movimientos fueron perceptibles en municipios como Ticul y Muna, hasta ahora no se reportan daños ni riesgos para la población, de acuerdo con los reportes preliminares de Protección Civil.
El pasado viernes 5 de diciembre se presentaron tres de estos eventos: uno de magnitud 4.1, localizado a 16 kilómetros al noreste de Ticul y perceptible poco antes de la medianoche, y dos más —de 3.5 y 3.7 grados— ocurridos con apenas dos minutos de diferencia durante la madrugada, ambos al sur de Muna. Todos fueron catalogados como sismos leves.
Aunque México es uno de los países con mayor actividad sísmica por ubicarse en el Cinturón de Fuego del Pacífico, la Península de Yucatán vive una realidad muy distinta. De acuerdo con especialistas, la región se asienta sobre una plataforma de roca caliza extremadamente estable, lo que hace que los movimientos telúricos que se presentan sean poco frecuentes y de baja magnitud.
Aun así, existen zonas donde estas vibraciones pueden sentirse con mayor frecuencia. El cono sur yucateco destaca por su relativa cercanía a áreas de interacción tectónica y por la presencia de estructuras geológicas locales, como la Falla de Ticul, una escarpa de unos 100 kilómetros de longitud. Los sismos recientes habrían estado asociados a este sistema.
Los registros históricos muestran que este tipo de eventos no son nuevos: desde 1900 hasta 2025 se han documentado 84 sismos en toda la península —incluyendo Campeche y Quintana Roo— y solo 10 han tenido epicentro dentro de Yucatán. El más fuerte en tierra alcanzó los 4.6 grados en 1978, frente a las costas de Progreso.
Especialistas señalan que la alerta sísmica solo se activa bajo ciertos criterios que combinan magnitud y distancia: por ejemplo, un sismo mayor a 5 grados debe ocurrir a menos de 170 kilómetros para detonar la alarma. Ninguna de esas condiciones se cumplió en los movimientos recientes.
Aunque la actividad sísmica en Yucatán es baja, autoridades mantienen un monitoreo constante y recomiendan a la población estar atenta únicamente a información oficial para evitar rumores o confusiones.









