Alejandro Peza/CARIBE PENINSULAR
CHETUMAL.- Agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Quintana Roo advirtieron de una posible manifestación ante la falta de pago de viáticos, jornadas laborales forzadas y condiciones que califican como inhumanas dentro de la corporación.
Las denuncias, realizadas de forma anónima por temor a represalias, evidencian un sistema que lejos de proteger a sus elementos, los estaría llevando al límite físico y emocional.
De acuerdo con los testimonios, los policías piden que los esquemas laborales sean de 12 horas de trabajo por 24 de descanso o 24 por 48 y no 24 por 24. En la práctica, denuncian, son obligados a cumplir jornadas excesivas sin descanso adecuado. “Nos están desgastando hasta el colapso”, advierten.
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A esto se suma la falta de pago oportuno de viáticos, una situación que impacta directamente en la economía de los elementos.
También denuncian racionamiento de combustible, dormitorios en condiciones deplorables, camas inservibles y sistemas de aire acondicionado deficientes, en una región donde las altas temperaturas agravan el desgaste físico.
Uno de los señalamientos más delicados apunta a la calidad de los alimentos, que afirman en ocasiones se encuentran en mal estado. Esta situación contrasta, según los propios policías, con lo que ocurre en otras zonas como Playa del Carmen y Tulum, donde las condiciones serían considerablemente mejores, evidenciando un trato desigual dentro de la misma corporación.
En Cancún, elementos operativos también han denunciado presuntos actos de corrupción, abusos de autoridad y amenazas por parte de mandos superiores. Entre las acusaciones más graves destacan supuestos cobros de cuotas para asignación de funciones en patrullas, castigos operativos para quienes se niegan a participar y la imposición de labores de alto riesgo como medida de presión.
Además, los denunciantes aseguran que quienes alzan la voz enfrentan represalias, como cambios en mandos, vigilancia de sus comunicaciones personales e incluso amenazas de arresto. “Estamos hartos de que unos cuantos se llenen los bolsillos mientras la tropa sobrevive en condiciones indignas”, expresaron.
El nivel de tensión ha escalado al punto de que los policías no descartan un paro laboral o movilizaciones, lo que podría comprometer seriamente la operatividad de la seguridad en el estado.









