Un grupo de ahorradores de Came, la financiera que se desvaneció del radar de las autoridades a inicios de año, ha presentado una demanda contra la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). El objetivo es recuperar sus recursos y exigir responsabilidades por la supuesta supervisión irregular de la entidad.
La demanda contra la CNBV: Un llamado a la rendición de cuentas
Este miércoles, un grupo de ahorradores de Came interpuso una demanda legal en contra de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), buscando la recuperación de parte de su dinero. La acción legal fue presentada por Edward Martin Regalado, socio fundador del despacho Regalado & Galindo Abogados, quien representa a más de 60 afectados de la Sociedad Financiera Popular (Sofipo).
Detalles de la acción legal y los demandantes
Los ahorradores y el despacho de abogados comunicaron que «se presentó una demanda de responsabilidad patrimonial del Estado contra la CNBV, por su actuación irregular en la supervisión de Came». Una demanda patrimonial del Estado permite a un particular reclamar una indemnización por daños o perjuicios sufridos, resultado de una actuación u omisión irregular de la autoridad. En este caso, la demanda fue recibida por la oficialía de partes de la CNBV.
Alcance de la indemnización solicitada
En la demanda, los afectados solicitan al Estado una indemnización que abarca tres conceptos clave:
- Daño material: Por la pérdida directa de su dinero.
- Daño moral: Por la afectación a su integridad psicológica.
- Daños punitivos: Con el fin de que se imponga a la CNBV una sanción ejemplar, garantizando que el órgano «en verdad proteja los intereses del público ahorrador y evite la supervisión irregular de las financieras populares que año tras año envuelve a la CNBV en escándalos por este tipo de quebrantos».
El colapso de Came: Cronología de un fraude millonario
Los argumentos de la demanda presentada este miércoles por el despacho legal y los ahorradores sostienen que la CNBV tiene la carga de demostrar la regularidad de su supervisión sobre Came. Esta exigencia surge mientras los propios accionistas de la financiera han confesado en reuniones un fraude que asciende a poco más de mil 700 millones de pesos, el cual se habría iniciado desde el año 2021.
La cronología de la desaparición y la intervención
Came dejó de reportar información a las autoridades financieras en enero de este año. Para finales de marzo, la Sofipo bloqueó todas las cuentas de sus ahorradores, cerró sus oficinas y sucursales, y prácticamente desapareció del radar. Fue hasta el viernes 13 de junio cuando la Comisión Nacional Bancaria y de Valores tomó la decisión de intervenir a Came «con el propósito de suspender sus operaciones y así salvaguardar los intereses de los ahorradores». Al cierre de 2024, la CNBV registraba que Came contaba con más de un millón 300 mil ahorradores y mil 600 millones de pesos del público.
El fraude confesado y la supuesta negligencia supervisora
Los abogados y ahorradores enfatizaron que «la CNBV traicionó la confianza legítima que generó en los ahorradores de Came al publicar, durante tantos años, información falsa sobre la institución, empezando por sus supuestos activos y su pretendida solvencia». Este señalamiento subraya una brecha de credibilidad y fiscalización que ahora es centro de una disputa legal de gran calado.
Esta demanda de responsabilidad patrimonial contra la CNBV no solo busca resarcir el daño a miles de familias, sino que plantea una pregunta crucial para el sistema financiero mexicano: ¿están las autoridades de supervisión a la altura de su responsabilidad para proteger a los ahorradores y evitar futuros colapsos que erosionen la confianza pública?









