Leslie Gordillo/CARIBE PENINSULAR
CANCÚN.- Dentro de las ruinas de lo que fue el antiguo Hospital General de Cancún “Jesús Kumate Rodríguez”, se ha conformado una comunidad de personas en situación de calle, que cada vez es más numerosa y mantiene aterrorizados a los vecinos de la zona.
Vecinos confirmaron que han sido testigos del deterioro no solo del recinto, sino de toda la zona urbana alrededor, pues lo que antes fue incluso un espacio comercial, hoy se volvió en un basurero y «nido de malvivientes».
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Lamentaron que este punto de la ciudad en donde antes incluso había mucha actividad económica por todos los negocios alrededor del hospital, hoy se ha transformado en un sitio de mucha inseguridad.



Desde que fue abandonado comenzaron a llegar poco a poco personas sin hogar y hoy no sólo se refugian en el recinto, sino que se han apropiado de él a tal grado de que nadie se puede acercar; es su vivienda común a la que nadie más debe acercarse.
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Son personas que bajo los efectos de sustancias nocivas, impiden incluso acercarse a cualquier ciudadano que no sea de su «grupo», generándose un clima de temor.
«Ni se acerque, es muy peligroso… si entra le van a quitar todo su equipo», recomendó una vecina al equipo de Caribe Peninsular.


Aunado a ello, el deterioro del inmueble es evidente, áreas completas del hospital se encuentran desmanteladas, con estructuras dañadas, cableado robado y zonas que han sido incendiadas de manera intencional.
Restos de fogatas, muros ennegrecidos y escombros dan cuenta de los siniestros ocurridos en el interior, lo que incrementa el riesgo de accidentes.
Además, el predio se ha convertido en un basurero clandestino, en su interior y alrededores se acumulan desechos sólidos, muebles en desuso, restos orgánicos y materiales peligrosos, generando focos de infección y la proliferación de fauna nociva, situación que representa un riesgo para la salud pública, basta un pequeño acercamiento para percibir los fétidos olores que salen a las inmediaciones.










