En el Mohammed Abdo Arena de Riyadh, la promesa mexicana David Picasso se enfrentó al reto más grande de su carrera: el invicto Naoya Inoue. A pesar del anhelo de arrebatarle los cetros unificados supergallo, la noche del 27 de diciembre de 2025 demostró la jerarquía implacable del japonés, manteniendo el foco en el duelo Naoya Inoue David Picasso.
La hegemonía de the monster en arabia saudita
El combate estelar denominado “The Ring V: Night of the Samurai” revivió la clásica rivalidad entre pugilistas mexicanos y japoneses. El contendiente mexicano, David Picasso, había arribado a Riyadh, Arabia Saudita, con el anhelo de dar una sorpresa en el boxeo internacional.
Naoya Inoue, etiquetado como el mejor libra por libra debido a la fuerte pegada que lo caracteriza y su condición de invicto, había cimentado su prestigio con una alta tasa de nocauts. Su historial previo marcaba que había derribado a 27 de los 31 peleadores que había enfrentado. En esta lista se incluyen destacados tricolores como Luis Pantera Nery y Ramón Cardenas, así como el japonés Nonito Donaire.
A pesar de la peligrosidad de Inoue, el capitalino de 25 años se lleva el mérito de resistir hasta el último round. Sin embargo, el japonés no tuvo complicaciones para retener la corona unificada por decisión unánime, manteniendo su estatus como un fuera de serie en esta disciplina.
Los cetros supergallo que retuvo Naoya Inoue fueron:
- Asociación Mundial de Boxeo (AMB)
- Organización Mundial de Boxeo (OMB)
- Consejo Mundial de Boxeo (CMB)
- Federación Internacional de Boxeo (FIB)
La batalla mesurada y las tarjetas de los jueces
Aunque «The Monster» suele cerrar sus peleas por la vía del nocaut, en esta ocasión desplegó una batalla mesurada, por lo que los jueces tuvieron que determinar la victoria con tarjetas de: 120-108, 119-109 y 117-111.
Al finalizar el duelo en Arabia Saudita, el propio campeón japonés reconoció la falta de contundencia habitual con la que suele cerrar sus batallas: “Mi actuación esta noche no fue lo suficientemente buena, debería haberlo hecho mejor”.
El combate, que se celebró en el Mohammed Abdo Arena, era la puerta para que Picasso consolidara la corta pero ascendente trayectoria que ha tenido desde su debut en 2017.
El ímpetu inicial de picasso contra la jerarquía del campeón
David Picasso fue explosivo durante los primeros rounds. Logró conectar varios golpes cruzados y jabs, demostrando una actuación decorosa en el ring.
No obstante, ese ímpetu fue controlado por la fuerte pegada y la velocidad de Inoue apenas en el tercer episodio. El japonés siempre respondió con potentes combinaciones, demostrando su jerarquía en el ring y haciendo valer su mote de «The Monster» al mantenerse firme y experto para soltar golpes de poder. Para el quinto asalto, el tricolor comenzó a verse mermado, al mostrarse con una molestia en la nariz que le impidió mantener el ritmo en la pelea.
Ya para los últimos episodios, Inoue dominaba por completo el duelo e incluso conectó un fuerte golpe cruzado de izquierda en un intento por concretar ese nocaut que la afición aclamaba.
El perfil atípico del pugilista mexicano
David Picasso, considerado como una de las promesas del boxeo supergallo unificado, puede hablar de una actuación de gallardía pues demostró resistencia frente a uno de los mejores peleadores de la actualidad.
Si bien las raíces del mexicano están en el popular barrio de Tepito, conocido como la cuna del boxeo mexicano, su perfil como peleador también es atípico. A diferencia de los grandes ídolos nacionales de esta disciplina, que no suelen tener una educación académica, el capitalino de 25 años es estudiante de neurociencias en la Universidad Nacional Autónoma de México.
La función en Riyadh también incluyó otros enfrentamientos que alimentaron la rivalidad entre boxeadores mexicanos y japoneses. Otros dos púgiles mexicanos –Sebastián Hernández y Leobardo Quintana– también desafiaron a rivales nipones esa misma noche.
Naoya Inoue se mantiene firme en su estatus de fuera de serie y campeón unificado. Si bien David Picasso no logró romper las estadísticas, su resistencia ante el mejor libra por libra y su singular formación académica, lo posicionan no solo como una promesa, sino como un referente de la nueva generación de atletas mexicanos que desafían el destino y la expectativa tradicional del ring.









