Morena se perfila como amplio favorito para 2027 en Quintana Roo, pero no todo es miel sobre hojuelas para el partido guinda, según encuestas serias.
A lo largo de 2025, Morena fue perdiendo terreno. Dejó de ser mayoría absoluta (50 + 1) y se fue acercando, poco a poco, a la franja del 40 %.
Casi al cierre del año, El Universal difundió una encuesta sobre la elección de gobernador en Quintana Roo. El resultado confirma que no hay un rival competitivo a la vista, pero arroja dos señales de alerta para el cuatroteísmo caribeño.
La primera: Morena ya aparece por debajo del 40 %. El estudio le asigna 39 % de las preferencias.
La segunda es más delicada: 34 % de los encuestados se declara indeciso. En los hechos, un virtual empate técnico entre quienes aún respaldan al partido guinda y quienes ya no se sienten convencidos.
Hacer política —política de la buena— es bastante más que repartir programas, organizar festejos o comer en “changarros”. Implica resolver problemas. Sin embargo, el morenismo quintanarroense se sostiene, sobre todo, en el clientelismo y la propaganda.
Los grandes pendientes siguen ahí: movilidad, inseguridad, salud pública, infraestructura urbana y desigualdad. Todas, banderas históricas de la izquierda.
Confiado en su marca y en la ausencia de oposición real, Morena-QR parece cómodo. Pero con estos números, a dos años de la elección, ya estaría en riesgo de perder la mayoría calificada en el Congreso local.
Y eso sin contar los efectos de la polarización interna que ya casi es una olla de presión en la 4T-QR.










