La joya de la Riviera Maya enfrenta su peor crisis económica. En Playa del Carmen, las tarifas hoteleras promedio han colapsado drásticamente en la última década, pasando de 160 a solo 45 dólares por noche. Esta caída, aunada al aumento constante de impuestos y costos operativos, genera una profunda crisis turística Playa del Carmen, poniendo a numerosos hoteles pequeños al borde de la quiebra.
El año más difícil para el sector hotelero local
El 2025 ha sido catalogado como uno de los periodos más desafiantes para el sector hotelero en la región. Así lo reconoció Ofner Arjona, presidente de la Asociación de Pequeños Hoteles de Playa del Carmen.
Los niveles de ocupación registrados durante la temporada baja apenas se mantuvieron en porcentajes críticos, lo que pone en duda la viabilidad de muchos establecimientos:
- La ocupación promedió entre el 25 y el 30 por ciento.
- Esta baja afluencia ha puesto en riesgo la rentabilidad y sostenibilidad de numerosos establecimientos pequeños.
Arjona explicó que, si bien las reservaciones para los meses de diciembre y enero muestran un leve repunte de esperanza para el sector, las tarifas continúan estancadas en niveles históricamente bajos, lo que impide cualquier posibilidad de una recuperación financiera sólida.
Colapso tarifario y la amenaza de la quiebra
El impacto financiero de la reducción de precios es severo y documenta una tendencia preocupante que se ha consolidado a lo largo de más de una década.
Según las declaraciones de Ofner Arjona, el contraste entre el pasado y la actualidad es abrumador:
- Hace más de diez años, las tarifas promedio por noche rondaban los 160 dólares.
- Actualmente, esas tarifas apenas alcanzan los 45 o 50 dólares.
Esta caída dramática de las tarifas, sumada al incremento constante de impuestos y a los costos operativos crecientes, ha dejado a muchos hoteles pequeños al borde de la quiebra en Quintana Roo.
La ineficiencia regulatoria y las propuestas de gestión ambiental
El representante de la Asociación de Pequeños Hoteles de Playa del Carmen enfatizó que la competitividad del destino no debe depender exclusivamente de la llegada de visitantes, sino también de una gestión eficiente de recursos y del fortalecimiento de políticas clave.
Un punto crítico se centra en los desafíos ambientales:
- Recuperación de playas.
- Manejo adecuado del sargazo.
En respuesta a estas necesidades, Arjona propuso la creación de un comité especializado permanente, comparable al que se activa durante la temporada de huracanes. La función principal de este comité sería dar seguimiento anual a las afectaciones naturales y, de manera crucial, supervisar el uso correcto de los recursos obtenidos mediante el impuesto al saneamiento ambiental. El objetivo, señaló, es garantizar resultados sostenibles a largo plazo.
Urgencia por aplicar la ley y controlar la informalidad
El presidente de la Asociación hizo un llamado directo a las autoridades municipales y estatales para que refuercen la regulación y el orden en Playa del Carmen. Advirtió que la actual falta de control deteriora significativamente la imagen del destino turístico.
Los factores de desorden que deben ser atacados incluyen:
- La proliferación del comercio informal.
- La operación del transporte irregular.
- El acoso a turistas.
«Necesitamos aplicar la ley con firmeza», concluyó Arjona, insistiendo en que la legalidad debe ser la base fundamental del desarrollo turístico si Playa del Carmen quiere mantener su posición como motor económico y social de la región.
A pesar de la difícil temporada baja y la severa crisis tarifaria, la Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Turismo (Canaco-Servytur) dio a conocer una cifra contrastante: en Playa del Carmen se reporta la apertura de entre 60 y 70 nuevos negocios cada mes, lo que implica, aproximadamente, la apertura diaria de dos establecimientos, incluso durante este periodo de estrechez económica.









