La reciente tromba en la Ciudad de México desnudó la fragilidad de la infraestructura hídrica capitalina. Con dos mil viviendas afectadas por inundaciones en Iztapalapa y Tláhuac el 28 de septiembre de 2025, esta contingencia se posiciona como la más grave del año. Un evento que exige una mirada profunda a las causas y la respuesta gubernamental.
La magnitud de la devastación y el desafío hídrico
El 28 de septiembre de 2025, la alcaldía Iztapalapa fue escenario de una intensa tromba que anegó casas y calles, especialmente en la colonia Santa María Aztahuacán. Al día siguiente, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, confirmó que un total de dos mil viviendas de Iztapalapa y Tláhuac resultaron afectadas, calificando el suceso como el más grave de la temporada de lluvias.
La mandataria enfatizó que la problemática no obedece a una falta de mantenimiento en la red de drenaje, sino a una cantidad de lluvia tan extraordinaria que la infraestructura existente requiere una actualización urgente. «Y eso es lo que vamos a hacer», afirmó.
Brugada detalló que la precipitación pluvial rebasó los 91 milímetros, un nivel no registrado en la zona oriente desde hace 34 años, generando un volumen de 31 millones de metros cúbicos de agua. «Cada semana decimos que esta es la peor y siguen intensificando las lluvias», lamentó la jefa de Gobierno, subrayando la recurrencia e intensidad de los fenómenos.
El factor diferencial: hundimientos y vulnerabilidad
Un factor crítico que agrava la situación en Iztapalapa son los hundimientos diferenciales de la Ciudad de México. En esta alcaldía, dicho fenómeno es el doble en comparación con otras zonas, lo que compromete significativamente la funcionalidad de la infraestructura hídrica y aumenta su vulnerabilidad ante eventos pluviales extremos.
Respuesta emergente y planes a futuro
Ante la emergencia, el Gobierno de la Ciudad de México activó una respuesta integral. Se han habilitado 16 centros de mando y tres mil servidores públicos se encuentran desplegados en las zonas más afectadas, llevando a cabo labores cruciales de:
- Desfogue de agua
- Desazolve de drenajes
- Limpieza de calles y hogares
La jefa de Gobierno aseguró el compromiso de apoyar a cada familia damnificada. Este respaldo se materializará con la participación del Gobierno federal, que aportará la mitad de los recursos destinados al apoyo emergente, el cual se sumará a los beneficios del seguro ya contratado para este tipo de contingencias.
Obras metropolitanas para una solución estructural
En una reunión clave con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se acordó la urgencia de planificar y ejecutar obras metropolitanas de gran envergadura. Estas intervenciones abarcarán desde la zona de La Concordia hasta La Paz, en el Estado de México, buscando canalizar eficientemente el agua de la zona oriente hacia el Túnel Emisor Oriente o hacia vasos reguladores.
Las recientes inundaciones en Iztapalapa y Tláhuac no son solo un evento climático; son un llamado de atención a la fragilidad de nuestra infraestructura ante el cambio climático y el crecimiento urbano. ¿Podrán las obras metropolitanas y la actualización de la red hídrica capitalina revertir una crisis que se intensifica cada año, o estamos ante un problema estructural que requiere una visión de largo aliento para la Ciudad de México?










