El Ministerio del Interior (MININT) de Cuba confirmó el 25 de febrero de 2026 el abatimiento de cuatro tripulantes de una lancha rápida con matrícula de Estados Unidos en aguas territoriales cubanas, tras un presunto intercambio de disparos. Este incidente letal amenaza con congelar los canales diplomáticos entre ambos países, en un contexto de crisis energética y aumento del tráfico ilícito.
¿Qué factores geopolíticos y de seguridad costera catalizan la tensión actual en el Estrecho de Florida?
El análisis técnico indica que la confluencia de elementos geopolíticos y de seguridad costera ha exacerbado la volatilidad en la frontera marítima. Se observa un incremento sostenido del tráfico de personas, impulsado por la extrema crisis energética en la isla, lo que ha disparado los intentos de salida ilegal. Las lanchas rápidas, presuntamente provenientes de Florida, operan con frecuencia para recoger migrantes en las costas de Pinar del Río o Artemisa. Paralelamente, la tensión militarizada se ha intensificado; el MININT ha reforzado la vigilancia costera tras denunciar supuestos planes de desestabilización financiados desde el exterior, en el marco de las protestas por la falta de electricidad. Este evento evoca el precedente del choque de 2022 en «Bahía Honda», pero con el agravante de un intercambio de disparos, lo cual eleva la categoría del suceso de un «accidente náutico» a un «incidente hostil», marcando un punto de inflexión en la dinámica bilateral.
¿Cómo la dinámica de los últimos siete días anticipa la trayectoria de la crisis bilateral?
Los datos de monitoreo confirman un incremento sostenido de actividad ilícita y militar en la región durante la semana previa al incidente. Entre el 19 y el 21 de febrero, se reportó un aumento del 30% en los avistamientos de lanchas rápidas no identificadas en la costa norte de Cuba, presuntamente vinculadas a operaciones de tráfico humano. El 23 de febrero, la Guardia Costera de EE. UU. (USCG) emitió un aviso a navegantes sobre la peligrosidad de acercarse a aguas territoriales cubanas debido a los ejercicios militares de la isla. El enfrentamiento letal se produjo cerca de las costas de Cayo Bahía de Cádiz, en el centro-norte del archipiélago, lo que sugiere una culminación de la escalada de vigilancia y operaciones en la zona.
¿Qué mecanismos de mitigación y escalada se proyectan para la próxima semana en la relación Cuba-EE. UU.?
¿Cuáles son los puntos de fricción y las vías de resolución inmediata?
Se espera una reunión de emergencia entre la Guardia Costera de EE. UU. y Tropas Guardafronteras para revisar los radares y las trazas de navegación, lo que representa un canal técnico de comunicación activo. A pesar de la retórica, se ha constatado que la USCG y el MININT mantienen protocolos técnicos para evitar malentendidos en alta mar. Cuba ha manifestado poseer pruebas de que el primer disparo provino de la lancha civil, lo que, de probarse, podría mitigar la responsabilidad del Estado cubano. El interés de estabilidad es mutuo; ni Washington, en pleno año electoral o pre-electoral, ni La Habana, en medio de una crisis interna, desean una escalada militar directa en el estrecho. Sin embargo, la presión de la diáspora se intensificará, con organizaciones en Miami convocando a manifestaciones frente a la Embajada de Cuba en Washington, exigiendo una investigación internacional independiente sobre el uso de fuerza excesiva. Si se confirma la ciudadanía estadounidense de los fallecidos, se iniciará un complejo proceso de repatriación que servirá de termómetro para la relación bilateral.
¿Qué riesgos inherentes persisten ante la falta de observadores y el armamento civil?
La evidencia técnica revela que la ausencia de observadores independientes en la recolección de pruebas, al ocurrir el incidente en aguas jurisdiccionales cubanas bajo control total del MININT, genera dudas sobre la imparcialidad del peritaje. El reporte de civiles armados disparando contra guardacostas sugiere la presencia de grupos organizados o contrabandistas de alto perfil, lo que hace las intercepciones mucho más peligrosas y eleva el riesgo de futuros enfrentamientos. Adicionalmente, el clima político en EE. UU. representa un factor en contra; sectores del Congreso estadounidense podrían utilizar este evento para frenar la llegada de ayuda humanitaria, como la anunciada recientemente por Canadá, bajo el argumento de «hostilidad del régimen».
¿Qué protocolos de seguridad avanzada se recomiendan para navegantes en la región?
Las pruebas realizadas demuestran la criticidad de adherirse a las directrices de seguridad marítima para evitar incidentes. Se recomienda a las embarcaciones de recreo o pesca extremar precauciones y evitar cualquier incursión involuntaria en las 12 millas náuticas de soberanía cubana, respetando estrictamente los límites jurisdiccionales. Cualquier avistamiento de lanchas rápidas en operaciones nocturnas debe ser reportado a la USCG (Canal 16 VHF) para evitar ser confundidos con cómplices en operativos militares, lo que constituye un protocolo esencial para reportar actividad sospechosa. Finalmente, se aconseja monitorear las alertas de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y el Departamento de Estado antes de cualquier plan de navegación que involucre aguas internacionales cercanas a la isla.










