Crisis eléctrica en Cuba: Déficit récord y el factor geopolítico

Cuba enfrenta un apagón del 57% por un déficit de 1,765 MW. Analizamos la crisis eléctrica estructural, la infrafinanciación y la presión de EE. UU. sobre el suministro de petróleo venezolano y mexicano.
Crisis eléctrica en Cuba: Déficit récord y el factor geopolítico

El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) cubano enfrenta un déficit de 1,765 megavatios (MW) durante las horas pico de demanda este jueves 29 de enero de 2026, lo que obliga a la Unión Eléctrica (UNE) a desconectar el 57% del país. Esta afectación programada, que busca evitar apagones desordenados y que en algunas regiones ya supera las 20 horas diarias, es el resultado directo de una infrafinanciación crónica del sector y de la creciente presión geopolítica sobre el suministro de combustible.

La crisis, intensificada a partir de 2024, se ha convertido en el principal detonante de las protestas sociales de los últimos años y ha contraído la economía cubana en más de un 15% desde 2020, según cifras oficiales. El colapso operativo se encuentra ahora bajo la lupa internacional debido a la compleja situación de los envíos de petróleo procedentes tanto de Venezuela como de México.

La magnitud del colapso: Cifras clave del SEN

La compañía estatal UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, confirmó que el país sufrirá cortes de energía en más de la mitad del territorio nacional. Este escenario de inestabilidad técnica revela una brecha crítica entre la capacidad operativa y la demanda real.

Para el horario de mayor consumo de la tarde-noche del jueves 29 de enero, la UNE pronosticó una demanda máxima de 3,150 MW. La capacidad de generación se situaba entre 1,385 MW y 1,485 MW, una variación que, aunque mínima, subraya la precariedad del sistema.

El impacto técnico oficial es el siguiente:

Esta afectación de 1,795 MW representa la cantidad de energía que la UNE desconectará de forma controlada para evitar un colapso total del sistema.

Infraestructura crítica: La parálisis termoeléctrica

El principal problema técnico reside en la generación. Actualmente, nueve de las 16 unidades termoeléctricas operativas están fuera de servicio por averías o mantenimientos. Es importante recordar que esta fuente de energía compone aproximadamente el 40% del mix energético nacional.

Otro indicio de la gravedad logística es el informe de la UNE, que ha dejado de detallar el número de centrales de generación distribuida (motores) que permanecen inactivas. Esto se debe a la falta de combustible (diésel y fueloil) y lubricantes, aunque las cifras publicadas sugieren un incremento en los motores fuera de operación hasta alcanzar números récord.

Análisis crítico de la infrafinanciación estructural

Especialistas independientes coinciden en que la raíz de la crisis energética no es coyuntural, sino estructural. Atribuyen la situación a una infrafinanciación sostenida del sector eléctrico, el cual ha permanecido bajo estricto control estatal desde el triunfo de la revolución en 1959.

Las estimaciones técnicas realizadas por expertos señalan que el país requeriría una inversión masiva para estabilizar la infraestructura. Se calcula que serían necesarios entre 8,000 y 10,000 millones de dólares para sanear, recuperar y modernizar el Sistema Electroenergético Nacional.

El Gobierno cubano, por su parte, argumenta que las sanciones impuestas por Estados Unidos influyen directamente en la capacidad del país para adquirir combustibles en el mercado internacional, acusando a Washington de intentar una «asfixia energética».

La compleja ecuación geopolítica: Petróleo, sanciones y decisiones soberanas

Las limitaciones técnicas y financieras internas se agravan por factores externos, particularmente en el suministro de combustible.

El contexto geopolítico se tensó significativamente tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. A raíz de este evento, Estados Unidos ha incrementado la presión sobre Venezuela para que corte el suministro de crudo a Cuba. Marco Rubio, político estadounidense, ha declarado abiertamente que «nos encantaría ver un cambio de régimen en Cuba».

La posición de México

La incertidumbre sobre el suministro de crudo se vio exacerbada por el informe que señaló que el gobierno de México estaba revisando sus envíos de petróleo a la isla, una medida que, según Reuters, respondía a la presión ejercida por el expresidente Donald Trump.

Respecto a este punto, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró este miércoles en su conferencia matutina que México mantiene el envío de petróleo a través de dos mecanismos: contratos comerciales con Pemex y ayuda humanitaria directa. La presidenta enfatizó que la ayuda humanitaria a Cuba es una «decisión soberana de México», tal como lo hacen otros países, desligando esta acción de cualquier presión externa. El suministro de petróleo mexicano no garantiza la estabilidad del sistema, pero su revisión agrega una capa adicional de vulnerabilidad a la crisis.

El escenario para Cuba se presenta como una carrera contra el reloj: o se consigue la multimillonaria inversión necesaria para la infraestructura termoeléctrica, o se logra mitigar la presión estadounidense sobre sus fuentes de suministro de crudo, una tarea que se vuelve exponencialmente más difícil ante la declaración de Trump de que Cuba está «a punto de caer sin el petróleo de Venezuela». La severidad y duración de los apagones diarios confirman que el tiempo de las soluciones paliativas ha terminado.

© Copyright 2026 – Caribe Peninsular. Todos los Derechos Reservados.

Compartir

Anuncio

Las noticias al momento