La Ciudad de México y el Valle de México han enfrentado históricamente desafíos significativos en cuanto a la calidad del aire. El máximo histórico de días consecutivos bajo contingencia ambiental se registró en marzo de 1992, extendiéndose por 22 días. Este evento fue provocado por altísimos niveles de ozono, alcanzando un récord de 398 puntos IMECA, marcando una de las peores crisis de contaminación en la zona metropolitana. Otros registros notables incluyen la contingencia combinada de mayo de 2019, que duró 5 días debido a partículas (PM2.5) y ozono, y el año 2024, que se convirtió en el periodo con el mayor número de contingencias decretadas, rompiendo el récord histórico con 12 eventos.
Actualmente, las autoridades como la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) mantienen un monitoreo constante de los niveles de contaminantes para aplicar restricciones como el Doble Hoy No Circula cuando se superan los 150 puntos. El año 2026 ha comenzado con una actividad ambiental intensa en el Valle de México, registrando ya 3 contingencias ambientales solo en febrero. Al 20 de febrero, no hay contingencia vigente y la calidad del aire se reporta como «Aceptable» a «Buena», permitiendo que el programa Hoy No Circula opere de manera normal (descansan vehículos con engomado azul, terminación 9 y 0, holograma 1 y 2). La última contingencia, la tercera del año, fue suspendida el pasado 17 de febrero a las 18:00 horas, tras haber durado aproximadamente 48 horas debido a altas concentraciones de ozono. La CAMe estima que entre febrero y junio de 2026 se podrían presentar de 5 a 11 contingencias debido a la temporada seca y las altas temperaturas. Un dato crítico es que, en lo que va del año, la CDMX no ha registrado ni un solo día con aire «limpio» bajo los estándares más estrictos, manteniéndose predominantemente en niveles «Regulares» o «Malos». El estado del aire en tiempo real puede monitorearse a través del Sistema de Monitoreo Atmosférico (SIMAT).
¿Por qué la ciudad de méxico se ahoga en contaminación?
Las contingencias ambientales en el Valle de México se generan por la combinación de tres factores críticos: el exceso de contaminantes, la geografía de la zona y fenómenos meteorológicos específicos. Este «cóctel» de mala calidad del aire se explica por:
Las fuentes de contaminación
La actividad humana es el motor principal de las emisiones, que provienen principalmente de:
- Transporte: Los vehículos son la fuente número uno de óxidos de nitrógeno y partículas.
- Industria y servicios: Fábricas, talleres y el uso de solventes o gas LP en hogares.
- Quemas e incendios: En temporada seca, como este inicio de 2026, los incendios forestales y quemas agrícolas elevan drásticamente las partículas PM2.5.
El efecto «olla exprés»: la geografía
La Ciudad de México está ubicada en una cuenca rodeada de montañas. Esta característica geográfica actúa como una barrera natural que dificulta que el viento se lleve los contaminantes, dejándolos «atrapados» sobre la ciudad.
Fenómenos meteorológicos clave
Dos situaciones agravan el problema, especialmente en los meses de calor y frío:
- Inversión térmica: Normalmente el aire caliente sube, pero en días fríos se forma una capa de aire caliente arriba de una fría. Esto crea un «techo» invisible que impide que la contaminación ascienda y se disperse.
- Sistemas anticiclónicos: Generan días con mucho sol, altas temperaturas y poco viento. El exceso de radiación solar reacciona con los gases de los autos para formar ozono, que es el principal causante de las contingencias actuales.
Las autoridades, a través del Sistema de Monitoreo Atmosférico (SIMAT), declaran la contingencia cuando estos niveles superan los 150 puntos para proteger la salud de la población.
Restricciones y medidas durante la fase 1 de contingencia
Cuando se activa la Fase 1 de Contingencia Ambiental, la prioridad es reducir la exposición al aire contaminado, que a esos niveles es especialmente dañino para pulmones y corazón. La Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) establece restricciones clave:
Actividades físicas y recreativas
- Suspensión total: Se prohíbe realizar cualquier actividad física, ejercicio, juegos o deportes al aire libre entre las 13:00 y las 19:00 horas (pico máximo de ozono).
- Recomendación: Si se asiste al gimnasio, debe ser en un espacio cerrado y con ventilación controlada.
Sector escolar
- Recreo y educación física: Se suspenden todas las actividades cívicas, deportivas, culturales y de recreo al aire libre en escuelas de nivel básico, medio superior y superior.
- Eventos: Quedan cancelados los desfiles, ceremonias o festivales programados en patios o canchas abiertas.
Eventos masivos
- Espectáculos: Se recomienda posponer conciertos o eventos culturales al aire libre.
- Estadios: Aunque no siempre se cancelan los partidos de fútbol, se recomienda a los asistentes vulnerables (niños, adultos mayores o personas con asma) no asistir.
Recomendaciones en el hogar
- Ventilación: Mantener ventanas y puertas cerradas.
- Hogar: No prender velas, inciensos, ni fumar en interiores.
- Cocina: Evitar cocinar alimentos que generen mucho humo o usar leña o carbón.
El estado de salud y riesgos por zona puede consultarse en el Índice Aire y Salud.
Grupos sensibles: ¿quiénes corren mayor riesgo?
La exposición a los altos niveles de ozono y partículas (PM2.5) no afecta a todos por igual. Existen ciertos grupos sensibles que corren un riesgo mucho mayor de sufrir complicaciones inmediatas. Estos son los grupos que deben extremar precauciones:
Niños y adolescentes
Sus pulmones aún están en desarrollo y suelen ser más activos al aire libre. Además, respiran más aire por kilogramo de peso corporal que un adulto, lo que significa que inhalan una dosis mayor de contaminantes.
Adultos mayores
Con la edad, la capacidad del cuerpo para compensar el estrés oxidativo y la inflamación causada por el aire sucio disminuye. En este grupo, la mala calidad del aire aumenta el riesgo de eventos cardiovasculares, como infartos.
Personas con enfermedades crónicas
Aquellos que ya viven con condiciones preexistentes son los primeros en notar los síntomas:
- Asma: El ozono irrita las vías respiratorias, provocando ataques más frecuentes y severos.
- EPOC: (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) Se agrava la dificultad para respirar.
- Problemas cardíacos: Las partículas más pequeñas (PM2.5) pueden pasar de los pulmones al torrente sanguíneo, afectando el ritmo cardíaco.
Personas gestantes
La exposición prolongada a la contaminación se ha relacionado con complicaciones como el bajo peso al nacer o partos prematuros, ya que la inflamación puede afectar el flujo sanguíneo hacia la placenta.
Síntomas de alerta: ¿cuándo acudir al médico?
Si tú o alguien de estos grupos presenta lo siguiente durante una contingencia, es importante buscar atención médica:
- Dificultad para respirar o «silbido» en el pecho.
- Dolor o opresión en el pecho.
- Tos persistente que no cede.
- Mareos o irritación extrema en ojos, nariz y garganta.
La vigilancia constante y la adopción de medidas preventivas son cruciales para mitigar los efectos de la contaminación en la salud pública y el medio ambiente en el Valle de México.










