Agencias
PLAYA DEL CARMEN.- Integrantes del colectivo Cenotes Urbanos advirtieron que al menos 15 mil pilotes colocados en el subsuelo kárstico del Tramo 5 del Tren Maya se están corroyendo dentro de cuevas y cenotes de la región, lo que estaría generando contaminación en el acuífero que abastece a la población y desemboca en el arrecife mesoamericano.
La denuncia se da tras la suspensión definitiva ordenada por un Tribunal Colegiado contra obras del tramo Cancún–Playa del Carmen, debido a presuntas irregularidades como incumplimientos en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), falta de estudios de suelo y riesgos en terreno kárstico.
Roberto Rojo, del colectivo Cenotes Urbanos, aseguró que los pilotes ya están generando reacciones visibles bajo el agua.
“Metes la mano bajo el agua y tienen unas ampollas de corrosión que las tocas y se deshacen. A mí hasta me da tristeza verlo. Se deshacen en mis manos”, relató.
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De acuerdo con el biólogo, espeleobuzos del colectivo han detectado “nubes verdes” alrededor de los pilotes sumergidos, cuyo origen y composición no han sido determinados.
“Son 15 mil pilotes deshaciéndose en nuestra agua, contaminando con metales pesados, con óxidos, no solo el agua que tomamos y toma la selva, sino también la que llega al arrecife”, afirmó.
Explicó que el sistema kárstico de Quintana Roo es altamente permeable, y todo lo que se deposita en la superficie termina filtrándose hacia los ríos subterráneos.
“Es como si le metieras un pedazo de hierro deshaciéndose al vaso de agua que te vas a tomar, lo mezclaras y le dieras un trago. Eso está pasando, pero va mucho más allá”, sostuvo.
Rojo alertó que la contaminación podría extenderse por décadas o incluso siglos, debido a que los pilotes no pueden retirarse sin generar un impacto mayor.
“Ya están ahí. Quitarlos es casi imposible. Ahora lo que estamos tratando es evitar un daño mayor”, explicó.
Señaló que uno de los principales problemas es que, según el colectivo, no se realizaron estudios ambientales específicos para la colocación de los pilotes en el subsuelo cavernoso.
“No se hizo ningún estudio para poner estos pilotes ambientalmente y eso es gravísimo”, enfatizó.
El activista también expresó preocupación ante el proyecto del Tren Maya de carga, que transportaría hidrocarburos y combustibles.
“Con estos pilotes rompiéndose en territorio kárstico, tenemos todos los elementos para que haya un gran accidente. Si un día este tren se cae lleno de hidrocarburos, estamos a la puerta de un colapso ambiental terrible en Quintana Roo”, advirtió.
Dijo que la infraestructura no estaría diseñada para soportar ese tipo de carga pesada en un terreno tan frágil.
“Estaríamos pasando una bomba de tiempo por rieles que ya están sobre una base mal hecha”, señaló.
El colectivo destacó que los ecosistemas subterráneos no solo son patrimonio natural, sino base económica de la región, al sostener actividades turísticas, pesca y la salud pública.
“Estamos contaminándolo y no sabemos en qué cantidad ni en qué dimensión. Estamos asfixiándonos, envenenándonos y matando el paraíso”, expresó.
Finalmente, Rojo sostuvo que la única vía para aminorar el daño es reconocer el problema y priorizar decisiones basadas en evidencia científica.
“Tenemos que aprender la lección. Un proyecto que no escuchó a la ciencia ni a la gente no puede repetirse. Primero debe estar el beneficio de la naturaleza; a partir de eso vendrá el beneficio humano”, agregó.
El colectivo continuará monitoreando las condiciones del acuífero y advirtió que mantendrá su postura en contra del Tren Maya de carga mientras no existan garantías ambientales.
SIM










