Redacción/CARIBE PENINSULAR
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado la presunta muerte del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, tras los ataques militares coordinados entre fuerzas estadounidenses e israelíes contra objetivos estratégicos en territorio iraní, en una escalada bélica que eleva la tensión internacional en Medio Oriente.
El mandatario aseguró que los bombardeos representaron “un éxito” y sostuvo que “la mayoría de las personas que toman las decisiones ya no están”, en referencia a la cúpula política y militar iraní alcanzada durante la ofensiva.
Ataque conjunto y versiones encontradas
Los ataques formaron parte de una operación militar lanzada el 28 de febrero contra instalaciones militares, centros estratégicos y zonas de seguridad en Teherán y otras ciudades iraníes, incluyendo áreas cercanas al complejo donde residía Jamenei.
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De acuerdo con declaraciones de Trump y del gobierno israelí, existen indicios suficientes de que el ayatolá murió tras el bombardeo dirigido a su residencia; sin embargo, autoridades iraníes no han confirmado oficialmente el fallecimiento y mantienen versiones contradictorias sobre su estado y paradero.
Golpe a la estructura del régimen iraní
Reportes internacionales señalan que la ofensiva también habría alcanzado a altos mandos políticos y militares vinculados al aparato de seguridad iraní y a su programa estratégico, lo que podría generar un vacío de poder dentro del régimen islámico encabezado por Jamenei desde 1989.
La operación militar —descrita por Washington como parte de una campaña para neutralizar capacidades militares y nucleares iraníes— provocó además represalias con misiles y drones lanzados por Irán contra posiciones vinculadas a Estados Unidos e Israel, ampliando el riesgo de un conflicto regional de mayor escala.
Hasta el momento, organismos internacionales y gobiernos aliados mantienen seguimiento permanente ante la falta de confirmación oficial desde Teherán y el impacto que la eventual muerte del líder supremo iraní tendría en la estabilidad política y militar de Medio Oriente.










