Claudia Sheinbaum Pardo, Coordinadora de Defensa de la Cuarta Transformación, declaró el 29 de enero de 2026 que el gobierno federal está a la espera de que el empresario Ricardo Salinas Pliego, dueño de Grupo Salinas, liquide su adeudo fiscal, estimado por el gobierno en 63 mil millones de pesos. La declaración se produjo en el contexto de un conflicto legal persistente y una reciente propuesta de pago a plazos por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sheinbaum abordó el tema durante su visita a Tabasco, subrayando que la construcción del país requiere unidad y no polarización. Respecto a la sugerencia presidencial sobre el pago en abonos para facilitar la transacción, la coordinadora se limitó a señalar que es necesario aguardar la resolución de los procedimientos judiciales en curso, manteniendo una postura de respeto al proceso legal mientras enfatiza un mensaje de cohesión nacional.
La controversia de los 63 mil millones de pesos: El análisis de la deuda
El adeudo fiscal de Grupo Salinas es uno de los conflictos económicos más visibles en el sexenio. Ante la pregunta directa sobre el pago, Sheinbaum se mostró cauta pero firme el 29 de enero de 2026, indicando: «Esperemos a mañana a ver si paga, pero es algo que está en los tribunales».
La cifra oficial que el gobierno exige asciende a 63 mil millones de pesos. Este monto es sistemáticamente disputado por Salinas Pliego, quien sostiene públicamente que la deuda está inflada y ha continuado su desafío legal a través de diversas instancias judiciales.Puntos clave del conflicto fiscal:
| Actor | Postura Oficial | Estrategia | | :— | :— | :— | | Gobierno Federal | Exige el pago de 63 mil millones de pesos. | Vía judicial, apertura a métodos de pago (abonos). | | Ricardo Salinas Pliego | El monto es excesivo e inflado. | Agotar recursos legales para invalidar la deuda. | | Claudia Sheinbaum | Respeto a la resolución de los tribunales. | Evita confrontación directa, pide esperar la resolución. |
La propuesta de pago en abonos, promovida por el presidente López Obrador, buscaba una vía de resolución pragmática ante la prolongación del litigio. Sin embargo, la respuesta de Sheinbaum revela una estrategia de mantener distancia de la negociación mientras el proceso judicial sigue su curso, sin ceder en el principio de que los adeudos deben cubrirse.
Unidad y coherencia política en el mensaje de Tabasco
Más allá del conflicto fiscal, la visita de Sheinbaum a Tabasco sirvió para reforzar su mensaje central de cara al futuro político. La coordinadora enfatizó la necesidad de construir una nación sin recurrir a divisiones internas, una declaración que caló hondo dado el tenor polarizado del debate público actual.
Su filosofía, expresada en la reunión, fue categórica: «El país se construye en unidad, no en la división. Un país que se ama, un país que queremos, se construye en unidad».
Este llamado a la unidad no solo se dirige a los actores económicos en disputa, sino que también funciona como un eje articulador de su proyecto político.
La agenda política: Reuniones clave y proyectos hídricos
La visita a Tabasco tuvo un fuerte componente programático, centrado en la revisión de proyectos de infraestructura y el respaldo de figuras políticas clave en la entidad.
Sheinbaum mantuvo una reunión de trabajo con Javier May Rodríguez, actual Director General del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur). El foco principal de este encuentro fue la revisión del Plan Hídrico para Tabasco, un proyecto crucial para la gestión del agua y la prevención de inundaciones en la región.
También estuvo presente Adán Augusto López Hernández, quien funge como Coordinador Político de la campaña de Sheinbaum. La presencia de ambos líderes en Tabasco subraya la importancia estratégica de la entidad para la Coordinación de Defensa de la Cuarta Transformación y la continuidad de los grandes proyectos regionales.
La declaración sobre Salinas Pliego, aunque concisa, establece el límite de la tolerancia gubernamental frente a los grandes contribuyentes, mientras que el llamado a la unidad intenta mitigar la percepción de conflicto abierto. La postura de Sheinbaum es doble: firmeza en la exigencia de la ley y cautela en el manejo político de las controversias.









