Desde madrid, este 29 de agosto de 2025, la comisión interamericana de derechos humanos (cidh) ha elevado por segunda vez su voz de alarma ante las crecientes presiones y críticas del gobierno de daniel noboa sobre la corte constitucional ecuatoriana. Esta situación, según la cidh, representa una seria amenaza para la independencia judicial de ecuador y el sistema democrático del país.
La preocupación reiterada de la comisión interamericana
La comisión interamericana de derechos humanos (cidh) ha expresado su profunda inquietud por las acciones y críticas del gobierno de daniel noboa hacia la corte constitucional. La organización subraya que estas representan «amenazas a la independencia» de un tribunal fundamental, que debe operar sin interferencias políticas. Este pronunciamiento recalca la constante vigilancia sobre la situación en el país.
El precedente de la confrontación
No es la primera vez que la cidh emite un aviso sobre este asunto. La comisión ya había lanzado un primer mensaje cuando el presidente noboa convocó una marcha contra el tribunal constitucional. Esta movilización se produjo a raíz de varias sentencias que resultaron contrarias a las tesis sostenidas por el ejecutivo, evidenciando un patrón de desacuerdo y presión sobre el órgano judicial.
Pilares democráticos bajo asedio
En un comunicado, la cidh enfatizó que «la separación de poderes y la independencia judicial son fundamentales en los sistemas constitucionales de pesos y contrapesos». La comisión, que observa con preocupación discursos y acciones de altos cargos, incluidos ministros, ha advertido que «la labor de las personas operadoras de justicia es fundamental tanto para garantizar los derechos humanos como para proteger al sistema democrático frente a los posibles abusos de los propios gobiernos».
La cidh ha destacado que estas acciones gubernamentales, sumadas a un «ambiente digital hostil», están poniendo en riesgo el margen de actuación de la corte constitucional. Este entorno complejo afecta directamente la capacidad del tribunal para ejercer sus funciones con total autonomía.
Riesgos tangibles para la seguridad de los integrantes
Las implicaciones de estas presiones van más allá de la autonomía institucional. La nota difundida este viernes por la cidh advierte que el conjunto de estas acciones «podrían poner en riesgo la seguridad de los integrantes de dicho tribunal y de sus equipos de trabajo». Una situación de gravedad que exige una atención inmediata, tanto a nivel nacional como internacional.
El ejecutivo ecuatoriano, por su parte, no se ha pronunciado en un primer momento sobre este segundo y contundente llamado de atención emitido por la comisión interamericana de derechos humanos.