La República Popular China anunció la flexibilización de los requisitos de visado para ciudadanos del Reino Unido, una medida diplomática que sigue a la reunión bilateral de alto nivel celebrada entre el presidente Xi Jinping y el líder británico Keir Starmer el 29 de enero de 2026. Esta decisión busca restaurar la fluidez en las relaciones comerciales y personales post-pandemia, marcando un giro significativo en la política de movilidad entre Beijing y Londres. La nueva disposición permite estancias más prolongadas sin necesidad de trámites complejos, incentivando el intercambio económico que se había enfriado notablemente en los años previos a esta cumbre.
El detalle del nuevo esquema de visado chino
La flexibilización no representa una eliminación total de la necesidad de visado, sino una extensión significativa en el período de estancia exento de trámites de larga duración para fines turísticos, de negocios y visitas familiares. La medida, que entró en vigor inmediatamente después de la declaración conjunta, establece una exención de visado de 15 días para los portadores de pasaportes británicos ordinarios, con la posibilidad de reingreso múltiple dentro de un período anual.
Este esquema contrasta con las políticas anteriores, que exigían una tramitación burocrática incluso para estancias cortas. El anuncio se percibe como una reciprocidad limitada a la reciente apertura del Reino Unido hacia inversionistas chinos en sectores específicos de tecnología verde, aunque Londres aún no ha respondido con una flexibilización equivalente para ciudadanos chinos. El beneficio principal recae en el sector de las pequeñas y medianas empresas británicas que requieren visitas frecuentes a centros de producción y ferias comerciales en ciudades como Shenzhen y Shanghái.
Contexto de la reunión: Xi Jinping y Keir Starmer
La cumbre del 29 de enero de 2026 entre el presidente Xi Jinping y el entonces líder británico Keir Starmer se llevó a cabo en un clima de cautela económica global. El foco principal de la agenda bilateral no fue la cuestión de los visados en sí misma, sino la estabilidad comercial y la cooperación en materia de cambio climático.
El gobierno de Starmer, buscando equilibrar las preocupaciones de seguridad nacional con la necesidad de inversión extranjera, ha intentado redefinir la relación con Beijing, alejándose de la postura más confrontativa adoptada por administraciones anteriores. La flexibilización de visados se interpreta como un gesto de buena fe por parte de China, señalando que la estabilidad comercial prima sobre las tensiones geopolíticas de bajo nivel.
Un punto que se abordó de forma crítica, según informes internos filtrados, fue la postura de Londres respecto a Taiwán y Hong Kong. Mientras Beijing insistió en la «no interferencia», Starmer buscó establecer un canal de comunicación consistente para abordar temas de derechos humanos sin desmantelar la base del comercio bilateral. La respuesta china fue ofrecer una ganancia tangible e inmediata (los visados) a cambio de un compromiso de diálogo estructurado y menos estridente en la prensa internacional.
Implicaciones económicas y políticas: ¿Una nueva era de deshielo?
Este movimiento de visados tiene un alcance más amplio que el simple turismo. La economía del Reino Unido depende en gran medida del acceso a los mercados asiáticos, y China sabe que el acceso facilitado a su territorio es una herramienta de influencia.
La perspectiva crítica aquí radica en la asimetría del acuerdo. China ofrece 15 días, un periodo útil pero corto, lo que le permite mantener el control fronterizo sin renunciar al beneficio económico.
Lista de verificación para el viajero de negocios británico
Antes de aprovechar la exención de 15 días para su viaje a China, el viajero debe considerar los siguientes puntos mandatorios:
| Aspecto | Detalle y advertencia | | :— | :— | | Duración Máxima | 15 días naturales. Si el viaje excede este tiempo, se requiere el visado tipo L (turismo) o M (negocios) tradicional. | | Propósito de la visita | Debe ser turismo, negocios, tránsito o visita familiar. NO aplica para trabajo remunerado o estudios de larga duración. | | Documentación | Pasaporte británico ordinario con validez mínima de 6 meses al momento de la entrada. Billetes de avión de entrada y salida confirmados. | | Implementación | Esta medida se aplica estrictamente a los puntos de entrada designados por las autoridades chinas (aeropuertos principales y pasos terrestres). | | Advertencia clave | La exención de visado puede ser revocada sin previo aviso si las autoridades detectan una violación de las leyes migratorias chinas. Cumplir estrictamente con el motivo de la visita declarado. |
Este anuncio, fechado en enero de 2026, marca el inicio de un año de prueba para la diplomacia entre dos potencias que necesitan la estabilidad comercial mutua más de lo que están dispuestas a admitir públicamente.
La flexibilización de visados es un indicador fiable de la temperatura de las relaciones bilaterales, no una conclusión. La pregunta que queda es si este gesto menor es suficiente para mitigar las profundas diferencias estructurales y de valores que persisten entre Beijing y Londres. El éxito dependerá de si Starmer logra capitalizar esta apertura para negociar concesiones comerciales más significativas sin sacrificar sus principios democráticos.









