CDMX y la trampa del aire: ¿realmente bajó la contaminación?

La Ciudad de México registró solo 64 días limpios en 2025. Analizamos cómo la cdmx contaminación afecta la salud a pesar de la reducción del 50% en contingencias ambientales.
CDMX y la trampa del aire: ¿realmente bajó la contaminación?

La calidad del aire en la capital mexicana sigue siendo un tema de máxima preocupación. Mientras la Secretaría de Medio Ambiente celebra la reducción de contingencias, un análisis detallado de la Dirección de Monitoreo Atmosférico revela que la Ciudad de México tuvo solo 64 días limpios en 335 jornadas. Este panorama plantea serias dudas sobre la gestión de la cdmx contaminación.

El balance de fin de año y la paradoja de los días limpios

A poco menos de un mes de que concluya el año 2025, la Ciudad de México (CDMX) ha contabilizado únicamente 64 días considerados «limpios» en términos de calidad del aire. Esta cifra, de acuerdo con datos de la Dirección de Monitoreo Atmosférico capitalina, representa poco menos de una quinta parte de los 335 días transcurridos hasta el 3 de diciembre.

El organismo, que depende directamente de la Secretaría de Medio Ambiente, también proporcionó datos comparativos con el Estado de México y el promedio de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM):

  • Estado de México: Reportó 89 días sin contaminación, superando a la capital.
  • Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM): El promedio de jornadas limpias fue de 52 días.

La disminución de emergencias: análisis de las contingencias

Pese al bajo número de días limpios en la Ciudad de México, los datos oficiales indican una disminución significativa en el número de eventos de contingencia ambiental.

El número de contingencias ambientales disminuyó 50 por ciento en 2025 al registrarse seis eventos, en comparación con la docena registrada durante el año 2024.

El desglose de los eventos registrados en 2025 es el siguiente:

  • Cinco contingencias fueron declaradas a causa de altos niveles de ozono.
  • Una contingencia fue declarada por niveles excesivos de partículas PM2.5.

Un punto destacable es la duración de estos eventos. Mientras las contingencias ocurridas durante este 2025 tuvieron una duración promedio de 24 horas, en el año 2024 se registraron 16 días con emergencia ambiental.

Picos y tipos de contaminantes

Las contingencias ambientales por ozono activadas en 2025 ocurrieron entre el 26 de febrero y el 25 de abril. La contingencia ocurrida el primer día del segundo mes (1 de febrero) fue la que registró la mayor concentración de ese contaminante, alcanzando las 168 partes por billón (ppb).

En lo que se refiere a la contingencia declarada por partículas PM2.5, tuvo lugar el primero de enero con un índice máximo registrado de 110.8 ppb, según los datos proporcionados por la Secretaría de Medio Ambiente local.

Durante la mayor parte del año se han registrado concentraciones de contaminantes, incluyendo:

  • Ozono.
  • Partículas PM10 y PM2.5.
  • Dióxido de nitrógeno.
  • Dióxido de azufre.
  • Monóxido de carbono.

Frecuencia de los índices altos

El monitoreo atmosférico ha revelado que las concentraciones más altas fueron por dióxido de nitrógeno y ozono, reportando índices alarmantes de forma recurrente:

  • Dióxido de nitrógeno: Se registró una concentración menor o igual a 106 ppb en 330 días.
  • Ozono: Se registraron hasta 90 ppb en 103 jornadas; además, otros 69 días reportaron índices de hasta 60 ppb.
  • Partículas PM10: Durante 275 días se han registrado 60 microgramos por metro cúbico.
  • Partículas PM2.5: Se registraron 33 microgramos por metro cúbico durante 289 jornadas.

El costo silente: afectaciones a la salud pública

La Dirección de Monitoreo Atmosférico enfatizó que la contaminación ambiental puede tener graves efectos en la salud humana, siendo un factor de riesgo para la población de la Ciudad de México.

En el caso del ozono, sus efectos incluyen:

  • Irritación de las vías respiratorias.
  • Reducción de la función pulmonar en altas concentraciones.
  • Agravamiento del asma o enfermedades pulmonares crónicas.

En cuanto a las partículas PM10 y PM2.5, sus consecuencias son aún más graves. La exposición crónica a altas concentraciones de estos contaminantes puede provocar un incremento en el riesgo de morbilidad y mortalidad, además de agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares preexistentes.

El hecho de que la Ciudad de México registre niveles de contaminantes altos durante más del 80% de los días del año, a pesar de la disminución de declaratorias de emergencia, obliga a revisar si la métrica actual de éxito está realmente protegiendo la salud de los capitalinos. La sociedad civil, representada por organismos como Coparmex CDMX, ha exhortado previamente a reformas estructurales serias contra la contaminación. ¿Será suficiente la reducción de contingencias o la atención debe centrarse en disminuir la frecuencia de la mala calidad del aire que persiste la mayor parte del tiempo?

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