
La incertidumbre mundial golpea con fuerza al corazón financiero de México.
Este viernes, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) vivió una de sus peores jornadas del año, con una caída que reflejó el pánico de los inversionistas ante un posible freno económico global.
Una caída que refleja el nerviosismo global
El desplome de 4.87% en el IPC pone en alerta a los mercados mexicanos, que replicaron las pérdidas vistas en otras bolsas del mundo, afectadas por la tensión comercial entre Estados Unidos y China y las señales de desaceleración económica.
El principal indicador bursátil del país, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), cerró en 51,452.73 puntos, lo que significó una pérdida de más de 2,600 unidades respecto al día anterior.
“Los inversionistas están actuando con cautela extrema”, señalaron analistas de GBM, quienes advirtieron que los mercados están descontando un escenario económico adverso.
Entre aranceles y recesión: las razones detrás del desplome
Tensiones comerciales crecientes
- China anunció nuevos aranceles de hasta 34% a productos de EE.UU., como represalia por las tarifas impuestas por el gobierno de Trump.
- Las tensiones comerciales agudizan la percepción de riesgo, incluso en economías como la mexicana, relativamente menos expuestas.
Riesgo global de recesión
- Un reporte filtrado de JP Morgan advirtió que la probabilidad de una recesión global subió de 40% a 60%.
- Esto provocó ventas masivas de acciones en diversas bolsas, incluida la mexicana.
Empresas mexicanas, entre las más afectadas
Las caídas más pronunciadas en la jornada bursátil fueron:
- GCC: –10.7%
- Grupo México: –7.2%
- Cemex: –5.2%
El sector financiero también fue duramente golpeado:
- Banco del Bajío: –8.3%
- Grupo Financiero del Norte: –6.8%
“Las emisoras perdieron el terreno ganado ayer, arrastradas por el pesimismo global”, apuntó GBM.
Contexto local: ¿cómo afecta esto a México?
Aunque México mantiene una posición relativamente estable frente a los aranceles, el entorno global influye directamente en la percepción de riesgo país, el tipo de cambio y las decisiones de inversión extranjera.
En lo inmediato, este tipo de desplomes bursátiles:
- Afectan los portafolios de inversión nacional.
- Reducen el apetito de riesgo para proyectos a largo plazo.
- Envían señales de alerta al gobierno federal sobre la necesidad de fortalecer los fundamentos macroeconómicos.
¿Qué sigue para la economía mexicana?
La volatilidad continuará en las próximas semanas, especialmente si no hay señales de distensión entre EE.UU. y China.
Los inversionistas estarán atentos a:
- Indicadores de inflación y crecimiento en México.
- Nuevas decisiones de política monetaria por parte de Banxico.
- Declaraciones oficiales del gobierno federal ante la turbulencia financiera.
“Aunque México no es el foco del conflicto, está en medio de una tormenta que no puede ignorar”, opinó un analista consultado.
La caída de la BMV no es un episodio aislado, sino parte de un fenómeno global que exige atención y estrategia. Para México, la clave estará en reforzar la estabilidad interna, mantener la calma frente a la volatilidad y prepararse para un entorno económico internacional cada vez más complejo.