La Habana se ha convertido nuevamente en el centro de una tensa confrontación retórica internacional. El 6 de enero de 2026, el canciller Bruno Rodríguez desmintió tajantemente las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió que la isla está cerca del colapso, vinculando estos dichos a una «agenda de mentiras».
La respuesta de Cuba: denuncia de «política criminal de asfixia»
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, reaccionó con contundencia este martes a las palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había sugerido que la isla «parecía lista para caer». Rodríguez acusó al mandatario estadounidense de repetir la «agenda de mentiras» impulsada por políticos cubanoestadounidenses y otros grupos de interés.
En un mensaje publicado en la red social X, Rodríguez apuntó que el presidente Trump está «mostrando desconocimiento total sobre Cuba» y que con sus palabras «blasfema y amenaza a nuestro pueblo».
El funcionario cubano recalcó que el presidente estadounidense obvia, «con toda intención, su política criminal de asfixia y guerra económica recrudecida contra Cuba, que provoca daños y desesperación a las familias cubanas».
El ministro de Relaciones Exteriores sentenció además que el «aguerrido pueblo» cubano defenderá la nación frente a cualquier «agresión imperialista», tal como lo ha hecho a lo largo de su historia.
Contexto de la declaración de Trump
Las declaraciones del presidente Donald Trump, en las que consideró poco probable que se necesiten acciones militares contra la isla, fueron realizadas el domingo previo a la respuesta de Rodríguez.
Estos comentarios surgieron después de la incursión militar estadounidense en Venezuela, en la cual fue secuestrado el presidente Nicolás Maduro.
Este evento ha intensificado las tensiones regionales y ha puesto en el foco el uso de la fuerza militar por parte de Washington en la región.
La agenda geopolítica de Estados Unidos
La controversia entre Cuba y Estados Unidos ocurre en un contexto más amplio de movimientos militares y deliberaciones políticas en Washington.
Debate sobre poderes de guerra en Venezuela
Tras la operación en la que fue secuestrado el presidente Maduro en Venezuela, altos funcionarios estadounidenses han estado informando al Congreso sobre esta acción militar.
Se espera que esta semana se someta a votación en el Senado una resolución sobre poderes de guerra. Dicha resolución buscaría prohibir cualquier acción militar de Estados Unidos en Venezuela si no cuenta con la aprobación previa del Congreso, buscando así un mayor control legislativo sobre las decisiones ejecutivas en materia de seguridad nacional.
La confrontación directa entre el canciller Rodríguez y el presidente Trump subraya la continuidad de una política de alta tensión. El énfasis cubano en la «guerra económica» como causa de la crisis social contrasta con la narrativa estadounidense del «colapso inminente». La pregunta pendiente es si, tras la acción militar en Venezuela, el destino de la isla se decidirá solo en el ámbito de la retórica o si las presiones militares y económicas seguirán escalando.









