El repunte de casos de sarampión ha obligado a la Secretaría de Salud de Chiapas a declarar una contingencia epidemiológica, poniendo en jaque la agenda social y cultural del estado. La alerta, emitida el 20 de diciembre de 2025, incluye una recomendación explícita para cancelar eventos masivos Chiapas, amenazando incluso la esperada Fiesta Grande y el concierto de Shakira.
La contingencia epidemiológica y el llamado a evitar concentraciones
La Secretaría de Salud de Chiapas activó formalmente una contingencia epidemiológica ante el preocupante repunte de casos de sarampión registrados en el estado. Esta determinación se fundamenta en la necesidad urgente de mitigar la propagación del virus, especialmente durante la temporada de frío.
El llamado oficial de la Secretaría de Salud a la población es claro: evitar y/o cancelar eventos masivos durante la temporada invernal 2025 – 2026, según reportó Alejandro Gómez.
La medida abarca un periodo específico y crítico para las celebraciones decembrinas e inicios de año:
- Inicio: 21 de diciembre de 2025.
- Término preliminar: 20 de marzo de 2026.
Las autoridades sanitarias indicaron que la continuidad o la extensión de esta restricción se detendrá o extenderá dependiendo de la circulación del virus en la entidad.
Eventos bajo el riesgo de cancelación en Chiapas
La recomendación de cancelar concentraciones incluye una amplia gama de actividades que caracterizan la vida social de Chiapas en esta época del año. La Secretaría de Salud mencionó explícitamente la necesidad de suspender:
- Posadas.
- Ferias.
- Desfiles alegóricos.
- Partidos deportivos.
La severidad del brote pone directamente en riesgo eventos de gran convocatoria, como la tradicional Fiesta Grande y el concierto agendado de la artista internacional Shakira.
Fortalecimiento de medidas y el panorama en Tapachula
Ante la contingencia por sarampión, las autoridades municipales de Tapachula están fortaleciendo las medidas sanitarias de prevención. Esta acción se enmarca en un contexto local que ya enfrenta otros desafíos de salud pública simultáneos, lo que exige una coordinación rigurosa.
En Tapachula, ciudad clave de la frontera sur, la agenda local ha estado marcada por diversos temas que complementan el panorama sanitario de la temporada invernal, incluyendo:
- El inicio de la vacunación contra COVID-19 e influenza en Chiapas.
- Reportes sobre muertes por miasis, una enfermedad provocada por el gusano barrenador en Chiapas.
- La preocupación por la eliminación del fondo de salud, que dejaría a la deriva a pacientes con VIH.
Pese a la alerta sanitaria, la vida local mantiene su curso, con reportes sobre el disfrute de las Villas Navideñas, la recuperación del malecón y el fortalecimiento de la seguridad. Además, se observa el movimiento social de fin de año, como la baja afluencia de migrantes en albergues y la resistencia de los taxis de Tapachula a trabajar en Didi y rechazar viajes.
La decisión de la Secretaría de Salud de activar esta contingencia marca un punto de inflexión que obliga a evaluar el equilibrio entre la salud pública y las tradiciones. ¿Podrán las autoridades garantizar la seguridad sanitaria sin comprometer completamente la vida social y la economía local durante una de las temporadas de mayor afluencia en Chiapas? La respuesta está ligada a la velocidad con la que se logre controlar la circulación del virus.









