El Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (RNUTM) ha sido creado oficialmente en México. Esta nueva estructura regulatoria, gestionada por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), busca aumentar la trazabilidad y la seguridad nacional. Sin embargo, la obligatoriedad del registro Telcel plantea plazos fatales para millones de usuarios que deben vincular sus datos biométricos y de identificación oficial.
El padrón de telefonía entra en vigor en 2026
El nuevo padrón de telefonía, conocido como el Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil, entrará en vigor a partir del año 2026. Su propósito principal es identificar de manera precisa cada línea móvil que opera en el país.
Esto se logra mediante la vinculación obligatoria de cada línea con dos elementos clave:
- La Clave Única de Registro de Población (CURP).
- Una identificación oficial vigente del titular de la línea.
La expectativa detrás de esta regulación es que la estructura resultante permita una mayor trazabilidad de llamadas y mejore significativamente la protección ante delitos de alto impacto, como los fraudes y las extorsiones, asociados al uso ilícito de líneas telefónicas. La CRT establece estas nuevas normas para fortalecer la seguridad y la transparencia en la telefonía móvil.
El registro será obligatorio para absolutamente todas las personas, sin excepción, que posean un número de celular en México. Esto incluye tanto las tarjetas SIM físicas como las eSIM virtuales.
La cuenta regresiva para los usuarios de Telcel
Para aquellos usuarios que deseen mantener su línea con Telcel, la vinculación del número telefónico con la identificación oficial con fotografía y la CURP es obligatoria.
Las fechas cruciales que los usuarios deben tener en cuenta son las siguientes:
- Fecha límite oficial para el registro Telcel: El 7 de enero de 2026.
- Suspensión de líneas sin trámite: Las líneas que no cuenten con este registro serán suspendidas a partir del 26 de junio.
- Fecha de suspensión efectiva: Dicha suspensión se ejecutará el 30 de junio de 2026.
Proceso y requisitos de registro
El trámite para vincular la línea puede realizarse en dos modalidades: en los Centros de Atención a Clientes o mediante modalidad remota.Documentos aceptados para la acreditación de identidad (nacionales):
- La credencial para votar (INE).
- El pasaporte vigente.
- Documento Nacional de Identidad (CURP Biométrica).
En el caso de ciudadanos extranjeros, las opciones de identificación se restringen al pasaporte vigente y a la CURP temporal para extranjeros. Para la modalidad remota, es importante recordar que se necesita una selfie del usuario para comprobar su identidad.
El proceso también prevé el registro de líneas para menores de edad. En estos casos, la vinculación debe realizarse obligatoriamente utilizando los datos de identificación oficial del tutor.
Colaboración de las compañías y otros operadores
Se prevé que las compañías de telefonía móvil colaboren activamente, informando y notificando a sus usuarios cuando inicie el proceso oficial de registro. Esto se hará mediante el envío de mensajes por SMS o correo electrónico.Acciones de operadores específicos:
- Telcel: Suspenderá las líneas que no estén registradas al 26 de junio, con la suspensión efectiva el 30 de junio de 2026.
- AT&T: Los usuarios cuentan con tres intentos para realizar el registro remoto en el padrón. En caso de cometer errores, el usuario deberá acudir a un centro de atención a clientes.
- Movistar: La empresa aún no ha dado a conocer públicamente su método de registro.
El Pleno de la CRT votó por unanimidad los lineamientos que dan vida a este Registro, después de incorporar observaciones derivadas de la consulta pública.
Verificación de datos
A partir del 6 de febrero de 2026, la CRT pondrá a disposición de todos los usuarios un Portal de Consulta. En este portal, las personas físicas podrán validar si existe alguna línea vinculada con su CURP, mientras que las personas morales lo harán con su Registro Federal de Contribuyentes (RFC).
La implementación de este Padrón de Telefonía, gestionado bajo la supervisión de la CRT, representa un cambio profundo en la relación entre el ciudadano y su dispositivo móvil. Si bien busca reforzar el rastreo en casos de delitos, la obligatoriedad impone un desafío logístico masivo y deja abierta la pregunta sobre si el Estado tiene la capacidad real para gestionar y proteger esta base de datos tan sensible de millones de mexicanos.









