A más de uno en Morena y en el Partido Verde ya se le están quemando las habas para ser candidato, y desde hace algún tiempo.
Aunque, había ciertas reservas. No estaba del todo claro quién sí, quién no y cómo se iba a mover el tablero. Se asumía que, llegado el momento, en las designaciones terminaría imponiéndose eso que llaman valoración política, es decir, lo que antes —sin rodeos— en el PRI se conocía como el dedazo.
Pero no.
Todas y todos
Este fin de semana, la presidenta nacional de Morena, Luisa Alcalde, en el marco de la Cuarta Plenaria de las y los Diputados del partido, puso sobre la mesa reglas generales para quienes aspiran —y también para quienes suspiran—.
Arrancó diciendo que “la idea es que todas y todos los que quieran participar puedan levantar la mano”.
Y luego fue todavía más clara: “el proceso de selección será a través de encuestas libres y transparentes, que nos permitan que la gente decida quiénes son nuestros mejores perfiles”.
Traducido al lenguaje llano: todos pueden salir, a las calles y a las redes sociales, a buscar popularidad y posicionamiento, porque serán medidos por encuestas.
El próximo año no solo se va a elegir gobernador, sino también 11 presidentes municipales, 25 diputados locales, 4 diputados federales, además de decenas de regidores.
Lo que viene es un estampido de morenistas y verdes, saturando todo lo saturable, con un solo objetivo: llegar a lo más alto en las encuestas.
Nombres y más nombres
Para poner un ejemplo: en Cancún, la lista ya es interminable. Ahí aparecen nombres como Jorge Sanén, Pablo Bustamante, Óscar Rébora, Maribel Villegas, Anahí González, Vero Lezama y hasta Pablo Gutiérrez.
En Chetumal, la cosa no se queda atrás: Luis Gamero, Elda Xix, Saulo Aguilar Bernés, Ángel Rivero Palomo, Jorge Carlos Aguilar Rodríguez “El Tigre”, Nabil Eljure, Alex Alamilla Villanueva, Héctor Pérez Rivero y, por si fuera poco, David Hernández.
Y el panorama no parece muy distinto en el resto de los municipios, donde ni siquiera se prevé la reelección de los actuales alcaldes.
Será una lucha súper libre: todos contra todos, sin límite real de tiempo ni de recursos.
¿Y en Ieqroo?
Y con un árbitro que ya demostró que ni siquiera alcanza a ser figura decorativa. El Ieqroo difícilmente contendrá lo que viene.
Así que sí: estaremos saturados de pre-precampañas. No habrá más límite que el cielo… o la imaginación.
Que Dios no nos agarre confesados.
Colaboración de hoy lunes en el noticiero “Buenos Días con Arturo Medina”









