Redacción
CANCÚN.- Así, sin control ni supervisión, opera un basurero a cielo abierto en un amplio predio ubicado sobre un tramo de la carretera federal 180, entre Cancún y Leona Vicario, convirtiéndose en un foco rojo de contaminación y un serio riesgo para la salud pública.
Vecinos de la zona denunciaron que desde hace varios días el sitio despide olores fétidos, producto de la acumulación de desechos, lo que ha generado un ambiente insalubre. En el lugar ya se puede observar fauna nociva, aves carroñeras y perros en situación de calle, lo que incrementa el riesgo de enfermedades infecciosas.
No se descarta que habitantes de la propia comunidad de Leona Vicario estén utilizando el predio como tiradero clandestino, ya que los residuos, tanto domésticos y orgánicos, muestran acumulación de varios días, sin ningún tipo de manejo sanitario, separación o control.



Además del impacto en la salud, el basurero representa un grave daño ambiental, al contaminar el suelo y, potencialmente, los mantos freáticos, en una zona de alta fragilidad ecológica.
Ante esta situación, los vecinos exigen la intervención inmediata de las autoridades municipales y ambientales, para frenar la contaminación, retirar los desechos y evitar que el problema escale a una emergencia sanitaria con daño irreversible para la comunidad y el entorno natural.









