Agencias
TULUM .- La violencia volvió a irrumpir en uno de los escaparates turísticos más promocionados del Caribe mexicano. La madrugada de este viernes, un hombre fue ejecutado a balazos en el acceso principal de un festival internacional de música electrónica realizado en la zona de la avenida Kukulkán, en un hecho que las autoridades intentaron ocultar por todos los medios, pero que terminó por salir a la luz gracias a asistentes y familiares que lo difundieron en redes sociales.
El ataque ocurrió durante las primeras horas del día, cuando el evento “Themplo” aún concentraba a cientos de personas, en su mayoría turistas extranjeros.
De acuerdo con información preliminar, sicarios armados dispararon de manera directa contra la víctima, quien recibió al menos dos balazos, uno en el pecho y otro en la espalda. Así quedó sin vida en plena vía pública.
Peritajes iniciales señalan que en el lugar se realizaron al menos seis detonaciones con arma de fuego calibre 9 milímetros. El cuerpo permaneció tendido varios minutos mientras se intentaba controlar la escena y evitar que el hecho trascendiera.
Aunque corporaciones de seguridad desplegaron un operativo discreto y evitaron emitir información inmediata, la estrategia de minimizar lo ocurrido se vino abajo cuando asistentes al festival comenzaron a publicar mensajes alertando sobre la ejecución.
Familiares de personas que acudieron al evento también difundieron su preocupación, obligando a las autoridades a reconocer de manera indirecta el homicidio.
Este intento de opacidad, bajo el argumento de no dañar la imagen del destino en plena temporada alta, volvió a evidenciar la fragilidad de los esquemas de seguridad en eventos masivos y la prioridad gubernamental de cuidar la narrativa turística por encima del derecho a la información y la seguridad pública.
Red Informativa del Sureste (RIS)









