
Un “Día de la Liberación” con repercusiones para el sur de México
La decisión del expresidente Donald Trump de imponer aranceles del 25% a automóviles y autopartes, con efecto inmediato, amenaza con alterar las dinámicas económicas entre México y Estados Unidos, especialmente en regiones como el sureste del país y la Península de Yucatán, donde el turismo, la industria logística y las exportaciones indirectas se ven vulnerables.
Golpe anunciado: lo que implican los aranceles de Trump
¿Qué dice la nueva orden ejecutiva?
La Casa Blanca anunció que, a partir del jueves, entran en vigor aranceles del 25% a las importaciones de automóviles y camiones, además de piezas esenciales como motores, transmisiones y componentes eléctricos. Esta medida forma parte de lo que Trump denominó “el Día de la Liberación”, con la promesa de restaurar la industria estadounidense.
Según el aviso oficial en el Registro Federal, los aranceles también impactarán productos que no cumplan con los requisitos del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), lo que complica la posición de las plantas mexicanas ensambladoras y exportadoras, muchas de ellas conectadas con cadenas logísticas en estados del sur como Veracruz, Puebla y Yucatán.
¿Por qué es relevante para el sureste mexicano?
Aunque el sureste no es un centro tradicional de ensamblaje automotriz como Guanajuato o Nuevo León, los efectos son más profundos de lo que parecen:
- Yucatán y Campeche forman parte de rutas logísticas que conectan con los puertos de exportación.
- Quintana Roo, dependiente del turismo estadounidense, podría sufrir efectos colaterales por represalias comerciales o una menor afluencia de visitantes por inestabilidad económica bilateral.
- Tabasco y Chiapas, en pleno proceso de reconversión industrial con proyectos como el Tren Maya o el Corredor Interoceánico, podrían ver amenazadas inversiones relacionadas con movilidad y transporte.
Las consecuencias inmediatas en la industria mexicana
El eslabón débil: autopartes y componentes
México exporta anualmente más de 80 mil millones de dólares en autopartes a EE.UU., según cifras de la INA (Industria Nacional de Autopartes). Aunque muchas exportaciones cumplen con las reglas del T-MEC, hay una porción significativa que incluye contenido extranjero o componentes que ahora podrían estar sujetos a los nuevos aranceles.
¿Qué pasa con el turismo?
Si bien los aranceles apuntan a bienes, las tensiones económicas bilaterales tienden a afectar la percepción del viajero. Ya en ocasiones anteriores —como durante la pandemia o las amenazas de cierre fronterizo— el turismo en destinos como Cancún, Tulum y Mérida sufrió caídas inmediatas por incertidumbre en el mercado estadounidense.
Las señales en Wall Street y lo que anticipan los mercados
Wall Street cerró al alza tras el anuncio, lo que indica un respaldo interno a la política proteccionista. Pero para economías como la mexicana, esto representa mayor volatilidad.
El peso mexicano mostró una ligera depreciación frente al dólar en operaciones electrónicas, y analistas no descartan una oleada de nerviosismo en los próximos días.
¿Podría el T-MEC detener este golpe?
Las cláusulas del acuerdo y su flexibilidad
El T-MEC, en vigor desde 2020, establece ciertas protecciones para los países miembros. Sin embargo, la orden ejecutiva de Trump deja espacio para imponer aranceles cuando se considera que hay una amenaza a la seguridad nacional, un argumento ya usado por su gobierno en el pasado.
Aunque el gobierno mexicano podría apelar a paneles de solución de controversias, estos procesos son lentos y no detienen la aplicación inmediata de los aranceles.
Impacto en el sur: entre la dependencia y la adaptación
Yucatán y su conexión logística
El puerto de Progreso y la zona industrial de Hunucmá han sido promovidos como destinos logísticos para empresas que buscan conectar con EE.UU. vía marítima. Pero con aranceles más altos, esa propuesta pierde competitividad frente a Asia o Sudamérica.
Quintana Roo: el turismo como moneda de cambio
La dependencia de turistas estadounidenses es del 55% en Cancún, y más del 70% en hoteles de lujo en la Riviera Maya. Si el conflicto comercial escala, no es descartable una reducción en vuelos, gasto promedio o una narrativa política que afecte el interés de viaje.
Reacciones del gobierno mexicano: entre la cautela y la presión
La Secretaría de Economía aún no ha emitido una postura definitiva. Sin embargo, fuentes cercanas a la dependencia indican que se prepara una respuesta diplomática coordinada con Canadá, también afectado por la medida.
Mientras tanto, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha evitado confrontaciones directas, aunque analistas consideran que, en año electoral para ambos países, el tema puede escalar rápidamente.
¿Qué sigue para el sur de México?
Posibles escenarios
- Escalada comercial: Si México responde con aranceles espejo, podrían verse afectadas otras industrias clave como la agricultura o la manufactura ligera.
- Redirección logística: Empresas podrían buscar mover su cadena de valor hacia el Caribe o Centroamérica para evitar costos extras.
- Oportunidades locales: Algunas industrias en el sur, como la manufactura digital o energías renovables, podrían aprovechar un reacomodo global.
¿Y la ciudadanía?
En estados como Yucatán y Quintana Roo, los consumidores podrían enfrentar alzas de precios en productos importados, especialmente vehículos y refacciones. A nivel social, el sentimiento antiinmigrante o anticomercio que suele acompañar estos discursos también puede provocar tensiones.
Un aviso para México
Los aranceles de Trump no sólo representan una medida económica: son un recordatorio del riesgo de depender de un solo socio comercial y del poder que tiene el discurso político para alterar la economía real. El sur de México, en pleno proceso de transformación económica y logística, debe leer entre líneas y prepararse para un nuevo tablero internacional.
La verdadera liberación será diversificar nuestros mercados, fortalecer la diplomacia y proteger los sectores que sostienen la economía regional.