
México en la encrucijada: ¿el enemigo comercial de Estados Unidos… o su nuevo mejor aliado?
La guerra comercial de Washington parece tener una excepción estratégica: México. Con nuevos aranceles golpeando a casi todo el mundo, nuestro país queda fuera del fuego cruzado, y eso —según BBVA— podría cambiar el juego.
En un escenario global de proteccionismo creciente, el Caribe Mexicano y el sur del país podrían convertirse en puntos clave para la relocalización industrial y el fortalecimiento del nearshoring.
La jugada arancelaria de Trump: un mapa de exclusiones y oportunidades
¿Qué está haciendo Estados Unidos?
El presidente de Estados Unidos anunció una nueva ola de aranceles que alcanzan a casi todos los países, con especial énfasis en las economías del sudeste asiático. Estas medidas, de tinte claramente proteccionista, pretenden reducir la dependencia de productos extranjeros, particularmente de China, e incentivar la producción nacional.
¿Y México?
Según el área de estudios económicos de BBVA México, nuestro país se encuentra en una posición ventajosa. Aunque algunos productos mexicanos como los automóviles, acero, aluminio y cervezas aún enfrentan impuestos a la exportación, gran parte de las exportaciones mexicanas siguen sin afectación.
“El hecho de que México enfrente un menor nivel de proteccionismo relativo podría darle ventajas para acceder al mercado estadounidense y, por lo tanto, para atraer inversiones”, destaca el análisis.
Nearshoring: el efecto indirecto de los aranceles
¿Qué es el nearshoring y por qué importa?
El nearshoring es una estrategia empresarial que busca acercar las cadenas de suministro a los principales mercados consumidores. En el contexto actual, significa que muchas empresas estadounidenses preferirán relocalizar operaciones fuera de Asia y traerlas más cerca, particularmente a México.
Este fenómeno ya ha mostrado signos de aceleración desde 2022, especialmente en regiones como el Bajío, el norte del país y el sur-sureste, incluyendo zonas logísticas en Yucatán y Quintana Roo, donde el potencial logístico se está empezando a articular.
Ventajas competitivas: ¿por qué México gana con esta jugada?
Posición geográfica privilegiada
México comparte una de las fronteras más activas del mundo con Estados Unidos. Esta cercanía permite reducción de costos logísticos, mayor eficiencia en los tiempos de entrega y un mayor control operativo.
Marco comercial del T-MEC
Aunque algunas medidas de Trump parecen violar el espíritu del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), la estructura legal de este acuerdo ofrece un andamiaje de protección y certidumbre para los inversionistas.
“Dado que sería más redituable, o menos oneroso, exportar esas mercancías desde México, que desde países con gravámenes mayores”, señala el análisis de BBVA.
El Caribe mexicano y el sur: ¿nuevos hubs industriales?
Turismo, pero también logística
Si bien Quintana Roo y Yucatán han sido tradicionalmente identificados con el turismo, en los últimos años han surgido zonas con potencial para el desarrollo industrial y logístico. La conexión con puertos estratégicos como Progreso, y proyectos como el Tren Maya, abren la puerta a nuevas formas de integración económica.
Nearshoring en el sureste: ¿realidad o utopía?
Aunque gran parte del nearshoring se ha concentrado en el norte del país, actores empresariales del sureste comienzan a organizarse para atraer inversión extranjera directa (IED). Las zonas económicas especiales que alguna vez fueron descartadas están siendo revaloradas bajo nuevas fórmulas de colaboración público-privada.
¿Qué sectores ganan?
Textil y confección
Los aranceles contra países asiáticos podrían beneficiar a fabricantes mexicanos de ropa y textiles, particularmente en estados con tradición maquiladora como Campeche y Chiapas.
Farmacéutica
El combate al fentanilo y el endurecimiento del comercio con Asia han elevado el interés en trasladar parte de la producción de principios activos hacia América del Norte.
Alimentos y agroindustria
El sur de México podría beneficiarse como proveedor de alimentos procesados y frescos, con acceso preferencial al mercado estadounidense.
Obstáculos persistentes: lo que frena el boom
Inseguridad y gobernabilidad
Pese al optimismo, persisten problemas estructurales como la violencia en ciertas regiones, la burocracia estatal, y los desafíos en la gobernanza local que dificultan el aterrizaje de nuevas industrias.
Infraestructura limitada
Muchas zonas del sureste aún no cuentan con infraestructura logística adecuada, como carreteras de alta capacidad, fibra óptica estable o sistemas de distribución energética eficientes.
México frente al nuevo orden comercial: análisis de fondo
Riesgo global, oportunidad regional
Las medidas arancelarias podrían tener un impacto negativo global, según BBVA, pero para México representan una ventana de oportunidad estratégica. Esto podría acelerar el proceso de integración económica con Estados Unidos y posicionar al país como un pilar clave en las cadenas de suministro del futuro.
“Estas medidas revitalizan la oportunidad del nearshoring”, concluye el reporte.
¿Y el T-MEC?
La violación al T-MEC por parte de Estados Unidos —especialmente en el sector automotriz— será tema de debate en los próximos meses. México podría recurrir a los mecanismos de solución de controversias incluidos en el tratado, o bien negociar acuerdos bilaterales de excepción.
Un futuro condicionado por decisiones presentes
El nuevo esquema arancelario de Estados Unidos, aunque disruptivo, posiciona a México en una encrucijada histórica. La región del Caribe mexicano, tradicionalmente rezagada en materia industrial, podría sumarse a esta transformación si logra atraer inversiones estratégicas, garantizar condiciones seguras y modernizar su infraestructura.
El reto no es menor. Pero el potencial, si se gestiona bien, puede convertir al sur-sureste de México en un nodo logístico y productivo del nuevo orden comercial norteamericano.