
Vietnam busca frenar los aranceles de Trump y salvar su rol como fábrica global
La nueva consola Switch 2 de Nintendo y los tenis de Nike y Adidas podrían volverse más caros en EE.UU. si no se concreta un acuerdo comercial con Vietnam.
Una llamada que podría definir el futuro de miles de productos
La madrugada del viernes, Donald Trump reveló que sostuvo una conversación “muy productiva” con To Lam, secretario general del Partido Comunista de Vietnam. El tema: los aranceles impuestos durante su administración y su posible reversión.
Vietnam, actualmente uno de los principales centros de manufactura del mundo, ha estado en la mira por sus políticas comerciales y su tipo de cambio. La presión se incrementó desde que Trump impuso aranceles de hasta el 46% durante su presidencia, los más altos en su estrategia de tarifas recíprocas.
¿Por qué Vietnam es clave para EE.UU. y el consumo global?
De fábrica local a potencia exportadora
Vietnam reemplazó en muchos rubros a China como proveedor global tras la guerra comercial entre Washington y Pekín. Grandes corporaciones migraron sus plantas a ciudades como Ho Chi Minh y Da Nang, apostando por costos más bajos y estabilidad.
Entre las más dependientes del país asiático están:
- Nintendo, que fabrica su nueva Switch 2 en Vietnam
- Nike y Adidas, cuyos tenis y ropa deportiva provienen en gran parte de ese país
- Empresas tecnológicas y textiles, que han diversificado su producción fuera de China
El impacto de los aranceles: del precio al lanzamiento
La incertidumbre ya está afectando a la industria. Nintendo canceló la preventa de la Switch 2, prevista para el 9 de abril, ante la posible alza de costos. No hay nueva fecha definida, lo que alimenta rumores sobre un aumento de precio en Estados Unidos.
Por su parte, voceros de Adidas y Nike han evitado declaraciones públicas, pero fuentes de la industria aseguran que ya analizan ajustar sus cadenas de distribución si el conflicto se prolonga.
Trump y la presión electoral: ¿negociación o estrategia?
Un guiño a su base proteccionista
El anuncio de Trump llega en un momento clave. En campaña por volver a la presidencia, refuerza su narrativa de “America First” al presionar a Vietnam a eliminar sus barreras comerciales. A cambio, ofrece levantar los aranceles que él mismo impuso.
Vietnam quiere evitar una guerra comercial
To Lam ha sido pragmático: sabe que su país depende del acceso a mercados como EE.UU. y busca garantizar estabilidad para sus socios estratégicos. Por eso, en palabras de Trump, “quieren reducir los aranceles a cero”, algo que podría beneficiar tanto a Vietnam como a los consumidores norteamericanos.
¿Y ahora qué? Lo que está en juego para consumidores y empresas
Si no hay acuerdo:
- Aumento de precios en productos electrónicos, ropa y calzado
- Retrasos en lanzamientos clave como la Switch 2
- Reubicación de plantas hacia otros países del Sudeste Asiático
- Pérdida de competitividad frente a China y México
Si se firma un acuerdo:
- Alivio para marcas globales con manufactura en Vietnam
- Estabilidad para los mercados de consumo
- Reforzamiento de Vietnam como alternativa a China
Un acuerdo con impacto global
La negociación entre EE.UU. y Vietnam no solo es una jugada geopolítica: afecta el precio de lo que llevamos puesto, lo que jugamos y lo que compramos. El futuro de la Switch 2, Nike y Adidas depende ahora de diplomacia y comercio, en un tablero donde Trump vuelve a mover las piezas.
Mientras tanto, consumidores y empresas siguen en pausa, esperando que una llamada telefónica se traduzca en un acuerdo formal.