La obsesión personal de Guillermo del Toro, que él llama «religión», toma forma en su adaptación de Frankenstein (2025). Más allá de la novela de Mary Shelley de 1818, esta es una reinterpretación psicoanalítica y una autopsia de la masculinidad tóxica. El reparto, liderado por Oscar Isaac y Jacob Elordi, es la clave para descodificar la tesis del director sobre el trauma generacional.
Introducción a la visión del autor: más allá de Shelley
El proyecto Frankenstein (2025) trasciende la mera transposición cinematográfica. Del Toro, conocido por encontrar humanidad en lo monstruoso, utiliza el mito gótico como un vehículo para una parábola sobre «padres e hijos, abuso infantil, trauma generacional y perdón».
Para articular esta visión, Del Toro ha ensamblado un reparto donde cada actor funciona como una herramienta temática precisa. Las decisiones de casting son la clave para descodificar la tesis central de la película: los monstruos no nacen en un laboratorio, sino que se construyen a través del ciclo de «una cadena de dolor» transmitida de padre a hijo.
El análisis exhaustivo del reparto principal, su rol dentro de la narrativa reinterpretada y el perfil artístico de cada actor demuestran que cada elección es una pieza esencial del argumento temático de Del Toro.
Mapa del reparto y reinterpretación de personajes en Frankenstein (2025)
Las decisiones de Del Toro divergen temáticamente de la novela de 1818, recontextualizando personajes clave:
- Oscar Isaac como Dr. Victor Frankenstein: Su motivación se recontextualiza como una reacción al abuso de su padre y una fijación edípica, transformándolo en un antihéroe «Byroniano».
- Jacob Elordi como La Criatura: Fiel al libro en su inteligencia y sensibilidad, pero es físicamente «hermoso». La película elimina su malicia calculada para preservar su inocencia.
- Mia Goth en doble papel: Interpreta a Elizabeth Harlander (la prometida de William, no de Victor) y a la Baronesa Claire Frankenstein (la madre de Victor, un personaje menor en el libro, convertido aquí en fundamental).
- Charles Dance como Leopold Frankenstein: Un cambio drástico del libro (donde se llama Alphonse y es amable). Leopold es un cirujano «cruel, exigente y abusivo», sirviendo como el origen del trauma de Victor.
- Christoph Waltz como Henrich Harlander: Un personaje completamente nuevo. Es un «productor» y «traficante de armas» que financia a Victor.
- Felix Kammerer como William Frankenstein: En la película, es un adulto y el prometido de Elizabeth, creando un triángulo romántico. En el libro, es un niño.
- Otros roles: Ralph Ineson como el Profesor Krempe, Lars Mikkelsen como el Capitán Anderson (sustituto de Robert Walton) y David Bradley como el Hombre Ciego (paralelo a De Lacey).
La trinidad central: creador, creación y conciencia
El núcleo narrativo de Frankenstein (2025) descansa sobre un triángulo de personajes interdependientes, formando un nexo temático de trauma, abandono y deseo.
1. Oscar Isaac como Dr. Victor Frankenstein: el prometeo impulsado por el trauma
Del Toro no concibe a Victor Frankenstein como un simple «científico loco», sino como un «egocéntrico y tirano que se cree una víctima». Su visión Byroniana lo presenta como un protagonista «melancólico, arrogante y cínico, pero capaz de amar intensamente».
Su obsesión por «conquistar la muerte» nace de un trauma psicológico profundo: la muerte de su madre, Claire, durante el parto de su hermano, y el subsecuente abuso físico y mental a manos de su padre, el cirujano Leopold.
- Perfil del artista: Isaac es aclamado por su habilidad para encarnar una «pasión» intelectual y una intensa turbulencia interna. Es reconocido por roles complejos y obsesivos en películas como Inside Llewyn Davis, Ex Machina y miniseries como Scenes from a Marriage y Moon Knight (con nominaciones al Globo de Oro y al Emmy, respectivamente).
- Visión de Del Toro: El director necesitaba un «artista», un tipo que estuviera «absorbido por la pasión» y capaz de proyectar la «rabia» de un hombre atrapado. La colaboración fue profunda, basada en conversaciones sobre sus propios padres y «la forma en que ese dolor se transmite».
En el análisis de Del Toro, el Victor de Isaac no es la causa de la tragedia, sino el resultado y el portador. Fue elegido por su capacidad para interpretar la herida narcisista: una víctima de su padre (Charles Dance) que se convierte en una «versión de su padre» y, a su vez, en el abusador de su propia Creación (Jacob Elordi).
2. Jacob Elordi como La Criatura: el «santo patrón» redimido
Para Del Toro, el monstruo de Frankenstein es su «religión» y su «santo patrón», un ser que le hizo entender lo que es «no encajar». Esta Criatura es un «ser pensante y sensible», «inteligente, elegante y profundamente trágico».
En una divergencia clave de adaptaciones previas, esta Criatura es capaz de un acto final de redención: «la criatura perdona a Víctor a su padre».
- Perfil del artista: Jacob Elordi es una estrella australiana en rápido ascenso, conocido por su imponente presencia física (1,96 m o 6’5″). Su carrera ha evolucionado desde éxitos como The Kissing Booth y Euphoria hacia interpretaciones matizadas de iconos como Elvis Presley en Priscilla (2023) y Felix Catton en Saltburn (2023), que le valieron nominaciones al BAFTA.
- Visión de Del Toro: El casting de Elordi se dio por serendipia, tras la retirada de Andrew Garfield por conflictos de agenda. Del Toro obtuvo lo que denominó «el actor más perfecto para la criatura».
- Belleza trágica: Del Toro revierte la imagen de Boris Karloff, volviendo a la visión de la novela de una Criatura «asombrosamente hermosa, de una manera sobrenatural». La estatura y belleza inherente de Elordi hacen que el rechazo de Victor sea un «fracaso puro de la paternidad», no un rechazo basado en la fealdad.
- Actuación de alma: Elordi demostró una «paciencia» extraordinaria, soportando sesiones de maquillaje de diez horas. Su actuación, descrita como «conmovedora», subvierte su tipo de «chico malo» para anclar el corazón emocional de la película.
3. Mia Goth como Elizabeth y Claire Frankenstein: el eje temático freudiano
Mia Goth asume un doble papel que es la clave psicológica de la película, literalizando el subtexto freudiano.
- Baronesa Claire Frankenstein: La madre fallecida de Victor. Su muerte en el parto de William es el evento traumático que cataliza la obsesión de Victor por «conquistar la muerte». Visualmente, aparece en un «vestido rojo sangre», simbolizando vida y muerte.
- Elizabeth Harlander: En la película, es la prometida del hermano de Victor, William, y la sobrina de Henrich Harlander. A pesar de esto, Victor se siente «sexual y románticamente atraído» por ella.
- Visión de Del Toro: La decisión de que Goth interprete tanto a la madre perdida como al objeto de deseo inalcanzable subraya explícitamente el «desarrollo emocional detenido» de Victor. Su creación de vida es un intento desesperado y perverso de «recuperar a su madre».
Oscar Isaac reveló que el lema de Del Toro en el set era: «Cuando todo va mal, [Victor] solo quiere esa lechita (mama’s milk)». Del Toro utiliza la «cualidad luminosa» de Goth para representar el ideal materno perdido. Además, a Elizabeth se le otorga una conexión empática con la Criatura, posicionándola como la única figura de verdadera compasión, en contraste con el abuso narcisista de Victor.
El ensamble de apoyo: ecos temáticos y catalizadores narrativos
Los actores secundarios fueron seleccionados por sus filmografías previas y sus arquetipos establecidos para reforzar la tesis central de Del Toro sobre el trauma generacional y la corrupción social.
1. Charles Dance como Leopold Frankenstein: el motor del «padre terrible»
Leopold Frankenstein es el padre de Victor y la alteración narrativa más significativa. Del Toro reemplaza al amable Alphonse del libro por Leopold, un cirujano «cruel, exigente y abusivo» que golpea a su hijo Victor y cuya fría desaprobación «deforma su visión del mundo».
- Perfil del artista: Charles Dance es un distinguido actor británico, cuya carrera incluye Alien 3 y The Crown. Su perfil internacional quedó indeleblemente definido por su papel de Tywin Lannister en Game of Thrones, el patriarca despiadado por excelencia.
- Visión de Del Toro: Al establecer que el abuso se hereda en «una cadena de dolor», GDT necesitaba un «Paciente Cero». Al contratar a Charles Dance, GDT emplea el «casting como prólogo temático». El público ve a Dance e importa instantáneamente el arquetipo de Tywin Lannister, entendiendo de inmediato la «dureza» y la autoridad fría. Dance es la causa directa del «Victor» de Isaac y, por extensión, de la tragedia de «La Criatura» de Elordi.
2. Christoph Waltz como Henrich Harlander: el «productor» de la transgresión
Henrich Harlander es un personaje completamente nuevo, un rico «mecenas» y «traficante de armas» que actúa como el «productor» de Victor, proporcionando los fondos y recursos para los experimentos. Es, además, el tío de Elizabeth.
- Perfil del artista: Christoph Waltz saltó a la fama mundial con sus colaboraciones ganadoras del Oscar con Quentin Tarantino (Inglourious Basterds y Django Unchained). Su marca actoral se define por interpretar figuras amorales que son carismáticas, eruditas y escalofriantemente racionales.
- Visión de Del Toro: La película se sitúa durante la Guerra de Crimea (1853-1856), lo que proporciona a Victor un «suministro regular de cuerpos». La adición de Harlander conecta la transgresión gótica de Victor con el «mal del imperio» y el capitalismo industrial. Del Toro utiliza la persona de Waltz (la «amoralidad encantadora») para cuestionar quién es peor: el científico (Victor) que desafía a Dios por dolor, o el capitalista (Harlander) que financia la atrocidad por ganancias.
3. Felix Kammerer como William Frankenstein: la inocencia reconfigurada
William Frankenstein, el hermano menor de Victor, es transformado de un niño a un adulto en esta versión, convirtiéndose en el prometido de Elizabeth y un rival directo para Victor.
- Perfil del artista: Felix Kammerer es un actor de teatro austriaco que debutó cinematográficamente en Sin Novedad en el Frente (2022). Su interpretación de Paul Bäumer, el soldado idealista destrozado, fue aclamada por su cruda vulnerabilidad y la representación de la inocencia destruida.
- Visión de Del Toro: GDT necesitaba un actor que encarnara la inocencia en contraste directo con la torturada complejidad de Isaac. Al igual que con Charles Dance, Del Toro importa el arquetipo que Kammerer estableció. Kammerer representa la bondad, la normalidad y la pureza que Victor ha despreciado. Al hacerlo adulto, GDT intensifica la tragedia: tanto la Criatura (Elordi) como William (Kammerer) son figuras paralelas de inocencia que Victor sacrifica.
La visión del autor: temas, ausencias y reinterpretación
El análisis del reparto demuestra que las elecciones de casting son la base sobre la que Del Toro construye su alegoría personal sobre el trauma.
La parábola del padre/hijo: trauma generacional como motor narrativo
Frankenstein (2025) es una alegoría personal, descrita como una película «sobre su relación con su propio padre». El tema central es el «abandono» y la «cadena de dolor» que se transmite entre generaciones, un estudio de cómo el abuso se perpetúa.
La estructura narrativa habilita un ciclo de abuso de tres generaciones:
- Generación 1 (el origen): Leopold Frankenstein (Charles Dance), el patriarca, un padre «cruel» y «abusivo».
- Generación 2 (el eslabón): Victor Frankenstein (Oscar Isaac), el producto del abuso. Se convierte en una «versión de su padre», rechaza el afecto de su hermano «bueno» (Felix Kammerer) y persigue la imagen de su madre (Mia Goth).
- Generación 3 (la replicación): Victor (Isaac) abandona a su propio «hijo», la Criatura (Jacob Elordi), que en la visión de GDT, nace «inocente» y «hermoso».
La anatomía de las ausencias: el caso de Justine Moritz
Tan crucial como lo que Del Toro añade, es lo que elimina. La omisión más definitoria es la eliminación del personaje de Justine Moritz.
En la novela de Mary Shelley, la Criatura incrimina a Justine, la sirvienta inocente, por el asesinato de William. Este acto destruye la inocencia de la Criatura, demostrando que se ha corrompido moralmente y se ha vuelto tan monstruoso como su creador.
Del Toro elimina por completo a Justine. En su versión, la Criatura solo daña a otros por «autopreservación» o accidentalmente, pero nunca con malicia calculada. Esta omisión es una decisión consciente para enfocar la culpa inequívocamente en Victor. Del Toro sacrifica la ambigüedad moral de Shelley para proteger la pureza de su «santo patrón». El director no está interesado en la pregunta de Shelley («¿Quién es el monstruo?»); Del Toro tiene una respuesta definitiva, probada por su reparto: el monstruo es el padre, el creador que abandona a su hijo.
Guillermo del Toro no solo adapta una novela gótica, sino que la utiliza como un bisturí para diseccionar las heridas intergeneracionales. Al reconfigurar cada papel principal y secundario, el director asegura que la tragedia no provenga del azar o la ciencia, sino de la implacable «cadena de dolor». ¿Puede el arte redimir un mito cuando su autor insiste en que el verdadero monstruo siempre ha llevado un rostro humano, y no puntos de sutura?









