El plan del candidato único ya fue.
Quedó sin efecto aquel ambicioso proyecto, dentro de la sucesión adelantada, de que toda la 4T-QR cerrara filas con Eugenio “Gino” Segura como candidato de unidad —o único, como en los viejos tiempos del PRI—. De paso, se entendía que todo se resolvería dentro del bloque oficialista, pues en la oposición no había un rival ni medianamente competitivo.
El plan del candidato único parecía perfecto.
Pero…
Este martes se confirmó la renuncia de Rafael Marín Mollinedo a la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) para ser delegado de la Secretaría de Gobernación en Yucatán.
Claro, Rafa Marín no deja Ciudad de México porque esté harto de las guajolotas y en cambio se muda a Mérida por tener alguna afición por los papadzules. Por supuesto, es que el ahora ex titular de la ANAM llega a un estado vecino para su pre-precampaña y acortar distancias con su principal adversario, “Gino” Segura, que lleva más de un año en lo suyo. El 22 de junio inician los registros, por cierto.
Pero no todo acaba en Morena.
También va sonando fuerte un aspirante fuera de la 4T, es decir, un posible candidato de la oposición. Se trata del exdiputado local del Verde, Gustavo Miranda, que ya tiene conversaciones avanzadas con Movimiento Ciudadano, aunque también podría ir por el PAN, e incluso con ambos.
Ahora habrá una interna en Morena, con dos proyectos algo distintos y conforme a los usos y costumbres de este partido, que son algo difusos y muy volátiles, y también podría haber una elección constitucional más competitiva.
Esto es más o menos la democracia. Lo otro era otra cosa.









