El gobierno del Estado de México decretó el uso obligatorio de cubrebocas en todos los planteles educativos a partir del lunes 9 de febrero de 2026, como medida de contención ante un brote activo de sarampión en la entidad. Esta decisión, sumada a la instalación de filtros sanitarios diarios en accesos escolares y una campaña intensiva de vacunación, busca mitigar la transmisión de la enfermedad viral altamente contagiosa.
La secretaria de Salud del Estado de México, Macarena Montoya Olvera, confirmó que la entidad registraba hasta el 7 de febrero 29 casos de sarampión, señalando que varios ya se habían resuelto favorablemente y que no había pacientes hospitalizados. Sin embargo, otras fuentes manejaron cifras distintas, indicando que el Estado de México reportó 41 casos confirmados desde 2025 hasta el pasado 5 de febrero. El estado se une a Jalisco en la aplicación de medidas preventivas rigurosas en el nivel básico para proteger a la población más vulnerable.
La estrategia de aislamiento y prevención en el Edomex
La directriz emitida por la Secretaría de Salud del Estado de México está dirigida a autoridades educativas, directivos escolares y personal de salud. Entró en vigor el 9 de febrero de 2026, y se enfoca en dos pilares: la detección temprana y la prevención respiratoria.
Protocolo de detección y filtros sanitarios
Todos los planteles de educación preescolar, primaria y secundaria deben instalar filtros sanitarios diarios en sus accesos. El personal designado se encarga de la toma de temperatura con termómetro sin contacto y de una observación clínica rápida.
El protocolo exige el aislamiento inmediato del estudiante en caso de detectar cualquiera de los siguientes síntomas:
- Fiebre mayor a 38 grados centígrados.
- Ronchas rojizas en el cuerpo.
- Ojos rojos o tos persistente.
- Manchas blancas dentro de la boca.
Tras el aislamiento, la escuela debe contactar inmediatamente a la unidad de salud local para la evaluación del caso y la toma de muestras. Se solicita, además, el registro diario de las actividades del filtro y el reporte de casos sospechosos a la Dirección de Epidemiología estatal, usando un formato estandarizado que incluya los datos del alumno, el plantel y el contacto de los tutores.
Uso obligatorio de cubrebocas y manejo de higiene
El uso de cubrebocas es obligatorio para todo el personal escolar y para los alumnos de niveles que lo permitan. Esta medida es especialmente crítica en interiores y espacios cerrados donde la distancia física no se pueda mantener. Las autoridades hicieron énfasis en la correcta colocación del cubrebocas, asegurando que cubra nariz y boca.
Las medidas complementarias que se instruyeron a las escuelas incluyen:
- Promover el lavado constante de manos.
- Mantener ventilación adecuada en las aulas.
- Fortalecer la higiene respiratoria.
La Secretaría de Salud instruyó también a las escuelas para que informen a madres, padres y tutores sobre el procedimiento a seguir ante la presencia de síntomas y establecer canales de comunicación directos con las unidades de salud para seguimiento. Se desaconseja totalmente la automedicación en casos sospechosos.
Campaña intensiva de vacunación y vigilancia epidemiológica
El sarampión, definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las principales causas de mortalidad infantil a nivel global, es prevenible a través de la vacunación. Para contener la propagación, el Estado de México puso en marcha una estrategia masiva de inmunización.
La Semana Estatal de Vacunación contra el Sarampión se desarrolló del 7 al 15 de febrero, con la meta de aplicar alrededor de 400,000 dosis. Se instalaron 450 puntos de vacunación en todo el estado, priorizando los grupos en mayor riesgo. La cobertura de vacunación en el Estado de México entre niñas y niños menores de seis años supera el 90%, según datos de la Secretaría de Salud.
Las vacunas disponibles, conforme al esquema oficial en México, son:
- Triple viral (SRP): Incluye sarampión, rubéola y parotiditis. Dirigida a niñas y niños de seis meses a nueve años.
- Doble viral (SR): Incluye sarampión y rubéola. Dirigida a personas de 10 a 49 años.
Se hace un llamado a la población para completar los esquemas de vacunación y solicitar refuerzos en caso de ser necesario. Aunque la mayoría de los vacunados no presenta reacciones, la OMS señala que pueden ocurrir síntomas leves como fiebre o dolor en el sitio de aplicación.
El patrón de resurgimiento: contexto nacional
La decisión del Estado de México de implementar el cubrebocas se da en un contexto de repunte nacional. Jalisco, por ejemplo, fue la primera entidad en actuar, exigiendo la medida en ocho zonas escolares tras detectar un repunte de casos desde inicios de 2026.
El brote de sarampión comenzó en 2025 y sigue generando alarma. A nivel nacional, hasta el 5 de febrero de 2026, se habían acumulado 8,459 casos confirmados en todo México, con un total de 27 defunciones desde el inicio del brote, incluyendo dos víctimas registradas en 2026 (un menor y un adulto).
Las tasas de incidencia más altas, aunque la enfermedad puede afectar a cualquier persona no vacunada, se observan en:
- Menores de uno a cuatro años (1,269 casos).
- Niños de cinco a nueve años (1,018 casos).
- Adultos jóvenes de 25 a 29 años (932 casos).
Varias entidades concentran la mayoría de los contagios a nivel país, destacando un patrón regional claro:
- Chihuahua lidera con 4,502 contagios acumulados.
- Jalisco ocupa el segundo lugar con 1,848 casos.
- Chiapas reporta 479, seguido por Michoacán (286) y Guerrero (270).
La vulnerabilidad en la población infantil continúa siendo una preocupación central.
La enfermedad: ¿Qué implica el sarampión?
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa, transmitida por contacto directo o a través del aire mediante las diminutas gotas que expulsa una persona enferma al toser, estornudar o hablar.
Los primeros síntomas suelen ser fiebre persistente, que puede alcanzar los 40 °C y durar al menos tres días, acompañada de tos, secreción nasal y conjuntivitis (ojos rojos). Otros signos de alerta son el sarpullido (ronchas rojizas) y la presencia de manchas blancas dentro de la boca o en la piel. Aunque la mayoría de los casos sin complicaciones se resuelve con reposo y cuidados de apoyo, los pacientes con sistemas inmunológicos debilitados pueden desarrollar complicaciones graves como neumonía o encefalitis, e incluso secuelas a nivel respiratorio y del sistema nervioso central.
El regreso del cubrebocas a las aulas, sumado a las cifras nacionales de casos y defunciones, subraya la seriedad de este resurgimiento. Si el Estado de México cuenta con más del 90% de cobertura en menores de seis años, ¿qué revelan los patrones de contagio en adolescentes y adultos jóvenes, y hasta qué punto la disminución de la inmunidad colectiva está facilitando que una enfermedad considerada erradicada vuelva a definir los protocolos escolares?










