La presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Pablo Lemus Navarro acordaron una inversión federal y estatal conjunta de casi 25 mil millones de pesos para renovar la infraestructura hídrica del Área Metropolitana de Guadalajara mediante acueductos públicos.
Reconfiguración presupuestal y montos de la inversión hídrica
La administración federal aportará 14 mil 500 millones de pesos para los acueductos Chapala–Guadalajara y Calderón–San Gaspar, mientras el gobierno estatal canalizará 10 mil 200 millones para potabilización.
El entendimiento institucional entre el Ejecutivo federal y el gobierno de Jalisco reorienta la estrategia para garantizar el suministro metropolitano. Los recursos comprometidos se distribuyen bajo esquemas específicos de ejecución fiscal y técnica.
- Inversión Federal: 14 mil 500 millones de pesos destinados a la construcción de los acueductos Chapala–Guadalajara y Calderón–San Gaspar.
- Inversión Estatal: 10 mil 200 millones de pesos enfocados en labores de potabilización y saneamiento.
- Mecanismo de Financiamiento: Ejecución mediante ajustes presupuestales directos, descartando endeudamiento, esquemas de participación privada y alzas tarifarias.
- Calendario de Obras: Inicio de trabajos programado para el próximo año y conclusión general proyectada a finales de 2028.
Giro institucional y abandono del esquema privado
El esquema original de asociación público-privada fue descartado tras cuestionamientos legislativos y presidenciales, optando por infraestructura de carácter estrictamente federal.
El plan inicial enviado al Congreso local a inicios de octubre contemplaba un modelo de Construcción, Rehabilitación, Mantenimiento y Operación con capital privado. Dicha iniciativa generó resistencia política, lo que motivó la rectificación hacia la obra pública directa.
La Comisión Conjunta de Seguimiento funcionará como el mecanismo de vigilancia para asegurar la transparencia en la aplicación de los recursos. Asimismo, el proyecto pretende maximizar al 100% la capacidad del sistema El Zapotillo, obra heredada de la administración de Andrés Manuel López Obrador.
Diagnóstico técnico y rescate de infraestructura obsoleta
La intervención incluye la modernización de la Planta Miravalle, el saneamiento de canales y la recuperación del control estatal de la planta Toluquilla.
El estado actual de la red hídrica metropolitana presenta vulnerabilidades operativas severas. El Lago de Chapala abastece el 60% del suministro local, pero el líquido se transporta por un canal abierto con siete décadas de antigüedad que concentra 150 descargas irregulares detectadas junto a la Comisión Nacional del Agua.
| Instalación o Proyecto | Antigüedad o Estado Previo | Acción de Gobierno | Plazo o Meta Operativa |
| Planta Potabilizadora 1 Miravalle | 70 años de operación | Renovación completa | Primera etapa lista en seis meses (3 mil l/s) |
| Canal de Chapala | 70 años de antigüedad | Detección de 150 descargas irregulares | Saneamiento y protección del flujo |
| Planta Toluquilla | Privatizada desde 2012 | Recuperación de control estatal | Operación bajo administración pública |
| Sistema El Zapotillo | Infraestructura heredada | Aprovechamiento total mediante acueducto Calderón–San Gaspar | Conclusión a finales de 2028 |










