La gestión de Guadalupe Taddei en el Instituto Nacional Electoral evidencia un deterioro operativo marcado por el control de la denominada generación del quince, un bloque de exconsejeros estatales cuya administración acumula escándalos y dimisiones clave.
La toma de control y el perfil provincial
- La llegada de Taddei en abril de 2023 consolidó la mayor representación de funcionarios procedentes de organismos locales en la historia del organismo electoral.
La presidencia de Guadalupe Taddei marcó una ruptura con los perfiles tradicionales del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. A diferencia de sus predecesores, cuya experiencia se centraba en la academia, la justicia electoral, el litigio o la estructura central del propio instituto, la actual administración introdujo una mayoría de consejeros provenientes de los Organismos Públicos Locales Electorales.
La designación de Taddei estuvo precedida por su labor como consejera presidenta del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Sonora entre 2014 y 2022, seguida de su paso como comisionada de transparencia en dicha entidad. Su nombramiento federal generó cuestionamientos debido a vínculos familiares con funcionarios y representantes populares de Morena, además del respaldo público manifestado por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
Paralelamente, la salida de la estructura anterior incluyó la partida del secretario ejecutivo Edmundo Jacobo, quien operaba la administración del organismo y acumuló auditorías sin que se acreditaran irregularidades. Tras encargadurías temporales de Miguel Ángel Patiño y María Elena Cornejo, la posición estratégica fue ocupada por Claudia Arlett Espino.
La caída de Cata Espino y el desgaste administrativo
- La renuncia de Claudia Arlett Espino a la secretaría ejecutiva anticipó el colapso interno que derivó en la posterior dimisión de la presidencia del instituto.
Claudia Arlett Espino, conocida en el ámbito político como Cata, procedía del Instituto Electoral de Chihuahua, donde asumió funciones en 2015. Su designación como secretaria ejecutiva del Instituto Nacional Electoral en noviembre de 2024 se mantuvo bajo un esquema de provisionalidad durante dos años.
El 7 de septiembre se concretó la renuncia de Espino al cargo de secretaria ejecutiva, fundamentada oficialmente en motivos de salud. No obstante, su salida ocurrió en medio de señalamientos internos por presuntos actos de corrupción que no derivaron en carpetas de investigación ministeriales. Posteriormente, Espino reapareció en la estructura gubernamental de Chihuahua como directora jurídica de la Secretaría de Seguridad Pública.
Esta baja institucional evidenció las fisuras en la conducción del Consejo General y funcionó como antesala del escándalo de corrupción que culminó con la renuncia a la presidencia del organismo.
La red de consejeros de origen local
- La influencia de la generación de la reforma política de 2014 se extiende a múltiples consejerías que dominan la toma de decisiones en el instituto.
El fenómeno de los organismos públicos locales electorales no se limita a la presidencia. La consejera Rita Bell López Vences ejerció en Oaxaca desde 2015 hasta 2023, mientras que Blanca Yassahara Cruz García operó en Puebla bajo el mismo origen temporal derivado de la reforma política que transformó al IFE en INE.
Otros integrantes del Consejo General comparten trayectorias en los órganos estatales, aunque con temporalidades distintas:
- Dania Ravel Cuevas: Consejera del órgano local de la Ciudad de México de 2010 a 2017.
- Karla Humphrey: Integrante del mismo instituto capitalino entre 2006 y 2013.
- Jorge Montaño Ventura: Funcionario electoral en Tabasco hasta 2010, posteriormente magistrado y fiscal electoral en dicha entidad, consolidándose como el principal aliado político de Taddei.
- José Martín Fernando Faz Mora: Procedente del Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de San Luis Potosí.
- Frida Deni Gómez Puga: Desempeñada previamente como contralora del instituto electoral de Tamaulipas.
En contraparte, los perfiles sin antecedentes en los organismos locales incluyen a Arturo Manuel Chávez López, vinculado al sector de talleres gráficos y licitaciones de impresión; Arturo Castillo Loza, con trayectoria en el ámbito judicial electoral; Norma Irene de la Cruz Magaña, con experiencia en consultoría internacional; y Uuc Kib Espadas Ancona, caracterizado por su trayectoria de militancia en el antiguo Partido Comunista Mexicano y el PRD.










