Finalmente, quedó otra vez en ridículo la Fiscalía General de la República (FGR).
Quizá, tras el operativo de casi 12 horas en su ahora exdomicilio, los fiscales federales le dieron una disculpa a la presidenta municipal de Puerto Morelos, Blanca Merari Tziu Muñoz, pero aún deben una explicación a los ciudadanos.
Y es que ya pasaron casi 5 días de que ocurrió el aparatoso operativo, y aún no cuadran muchas cosas, empezando por la retención de la alcaldesa y las razones de catear el domicilio.
Una cosa es establecer la situación jurídica de un inmueble y otra cosa que agentes federales se metan —literalmente— hasta la cocina.
Y una cosa es que tengan a un servidor público desde la medianoche hasta el mediodía y otra que se le deje libre sin que se sepa qué urgía saber para caerle de sorpresa.
Doce horas de revisión a un domicilio y la retención de una servidora pública, pero resulta que no ha pasado nada.
Tampoco significa que doña Blanca se haya salido con la suya, pues la autoridad tampoco ha señalado que sea una blanca palomita, pero, por lo pronto, la FGR quedó, al menos, en ridículo.










