El gobierno francés moviliza 70 mil policías, gendarmes y vehículos blindados en todo el país para frenar protestas contra el costo de vida y disturbios, provocando el cierre de museos y ferias de arte.
Despliegue de seguridad y operativos móviles
- El ministro Laurent Nuñez confirmó la movilización de 70.000 efectivos policiales y militares para prevenir nuevos actos vandálicos.
El dispositivo gubernamental incluye unidades de élite, helicópteros, vehículos blindados y cañones de agua. La estrategia oficial prioriza la protección de edificios públicos como ayuntamientos mediante una operación altamente móvil.
El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, señaló directamente a grupos radicales de extrema izquierda por difundir llamados a la violencia y al saqueo a través de redes sociales. La directriz gubernamental establece una postura de absoluta inflexibilidad y un enfoque firme en las detenciones para garantizar consecuencias legales inmediatas a los infractores.
Cierre de instituciones culturales y ferias
- El Ministerio de Cultura ordenó el cierre del Louvre, Orsay, Picasso y Grand Palais ante la inminencia de la violencia callejera.
La decisión ministerial busca salvaguardar la integridad de los visitantes, el personal y las colecciones patrimoniales. Las medidas de seguridad alteraron el calendario internacional de eventos en la capital francesa.
Art Basel Paris interrumpió su programación dominical tras abrir exclusivamente el viernes. Las 211 galerías internacionales que participan en el Grand Palais suspendieron sus actividades. Los organizadores calificaron la medida como una prioridad de seguridad, postura respaldada por coleccionistas internacionales y galeristas locales como exo exo, quienes reconocieron la coherencia de la cancelación frente a la urgencia social.
Convergencia de protestas y tensión política en Orléans
- Cincuenta organizaciones convocan a una manifestación de 20.000 a 30.000 personas en Orléans contra el congreso de Marine Le Pen.
La ciudad de Orléans, ubicada a 110 kilómetros al sur de París, concentra un nuevo foco de tensión política. Sindicatos, partidos de izquierda, colectivos estudiantiles y organizaciones antirracistas protestan contra el partido nacionalista y antiinmigración de Marine Le Pen de cara a las elecciones presidenciales del año próximo.
El prefecto de la región de Loiret, Hugues Moutouh, dimensionó la magnitud de la movilización. Por su parte, Marine Le Pen, posicionada como favorita en las encuestas, desestimó los riesgos de seguridad y acusó a los sectores de izquierda de pretender boicotear el congreso democrático de su formación política.










