Redacción
CANCÚN.- Un 15 de octubre de 1850 nació Noj Kaaj Santa Cruz X-Balam Naj, hoy Felipe Carrillo Puerto, como santuario y centro político y religioso de los mayas rebeldes que, encabezados por José María Barrera, resistieron al ejército mexicano durante la Guerra de Castas.
Alrededor de la Cruz Parlante, símbolo sagrado de su movimiento, los cruzoob construyeron una organización indígena que mantuvo su autonomía durante más de medio siglo y cuyo legado forma parte de la historia que dio origen al actual estado de Quintana Roo.
El asentamiento, conocido también como Chan Santa Cruz, fue mucho más que un refugio: se convirtió en el corazón de la resistencia maya y en un símbolo de identidad, organización y lucha por la autonomía.
A principios del siglo XX, tras la ocupación militar federal, recibió el nombre de Santa Cruz de Bravo. En 1930 fue renombrado Felipe Carrillo Puerto, en honor al político yucateco defensor de los derechos del pueblo maya.
A 176 años de su fundación, esta ciudad conserva en su historia una de las páginas más importantes de la resistencia indígena de la península de Yucatán y de México.
En lengua maya, Noj Kaaj Santa Cruz X-Balam Naj se traduce como «el gran pueblo Santa Cruz, casa del jaguar«.










