No sabemos si reír o llorar con la bancada verdi-guinda en la Cámara de Diputados.
La mayoría está más puesta que un calcetín para brincar a otro cargo, la pura herencia priista del “chapulineo”.
Pero, ayer, toda la bancada verdi-morenista, empezando con Juan Carrillo y terminando por Enrique Vázquez, votaron sí en lo general para el aumento del Derecho de No Residente (DNR).
Pero no solo es el aumento, que finalmente será del 17.8 por ciento (para quedar en mil 158 pesos), sino que además no representa ningún beneficio directo al estado.
De acuerdo con el dictamen, más de la mitad, el 57 por ciento, se va a Sedena, es decir, a los pozos sin fondo que significan las obras “emblemáticas” como el Tren Maya y los aeropuertos Felipe Ángeles y Felipe Carrillo Puerto; mientras que el 15 por ciento se va a la “infraestructura” (que podrían ser más centros de retención) del Instituto Nacional de Migración y lo que queda se va a la licuadora de la Tesorería de la Federación.
Y ese aumento ocurre cuando Quintana Roo está en su peor crisis turística.
Lo “chistoso” es que, de los diputados federales verdi-guindas, Juanito Carrillo ya se apuntó para alcalde de Isla Mujeres y Humberto Aldana para Cancún, en tanto se espera que Elda Xix haga lo propio para Chetumal, mientras que Enrique Vázquez pretende Tulum.
La bancada verdi-morenista le da una puñalada a Quintana Roo y ahora quieren otro premio y seguir “chapulineando” de puesto en puesto.
Como era antes, pero ahora con las franquicias de la 4T.











