Redacción
CANCÚN.- Menos visitantes, cancelación de rutas aéreas, hoteles que cierran y empleos en riesgo. La desaceleración turística comienza a pasar factura a Quintana Roo, donde las pérdidas estimadas en ingresos por hospedaje entre 2025 y 2026 ascienden a 6 mil 375 millones de pesos, de acuerdo con representantes del sector hotelero.
“Estamos entrando en una crisis”
Valeria Rindertsma, presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias de la Riviera Maya, advirtió que la actividad turística ha registrado una merma en los últimos años, situación que comienza a complicar la operación de las empresas vinculadas con esta industria.
Entre las principales causas de la caída en la ocupación hotelera mencionó la disminución en la llegada de visitantes, la reducción de asientos disponibles en vuelos comerciales y la cancelación de rutas aéreas.
La contracción en el tráfico de pasajeros se ha resentido en destinos como Cancún y Cozumel, mientras que Tulum enfrenta un panorama más severo, con el retiro de vuelos de siete aerolíneas nacionales e internacionales, según lo expuesto por representantes empresariales.
Cierre de negocios y pérdida de empleos
La disminución de visitantes no solo afecta a los centros de hospedaje. También repercute en restaurantes, comercios, transportistas, agencias de viajes y prestadores de servicios que dependen directa o indirectamente del turismo.
“Muchos hoteles y negocios están cerrando sus puertas y eso se traduce también en una pérdida de empleo en Quintana Roo. Toda la cadena productiva depende directa o indirectamente del turismo, con lo cual esta situación se está haciendo muy complicada”, advirtió Rindertsma durante una reunión con la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.
La dimensión del problema es relevante para la economía nacional: Quintana Roo aporta alrededor del 45 por ciento del PIB turístico del país, mientras que la actividad vinculada con los servicios turísticos tiene un peso determinante en la generación de empleos en Cancún, Cozumel y la Riviera Maya.
David Ortiz Mena, representante del sector hotelero del Caribe mexicano, alertó que el aumento podría encarecer las vacaciones en México y restarle competitividad al destino frente a otros mercados internacionales.










