Por Alejandro Peza
CHETUMAL.- El coordinador de la Diversidad Sexual del Partido del Trabajo (PT), Wilberth Eleazar Francisco reconoció que la discriminación por la orientación sexual, el bullying y el rechazo continúan provocando que integrantes de la diversidad sexual abandonen sus estudios y enfrenten mayores dificultades para desarrollarse plenamente en distintos ámbitos de la sociedad.
Wilberth Eleazar Francisco Rosas, consideró necesaria la creación de organismos estatales y municipales que permitan atender de manera específica las necesidades y la defensa de los derechos de este sector de la población.
Señaló que la deserción escolar relacionada con la orientación sexual o identidad de género no debe ser vista únicamente como un problema educativo, debido a que detrás de muchos de estos casos existen situaciones de discriminación, estigmatización, violencia y rechazo familiar.
Francisco Rosas sostuvo que estas condiciones también limitan las posibilidades de las personas de la diversidad sexual para trascender en ámbitos como la educación, el empleo y la participación social, por lo que insistió en la necesidad de generar políticas públicas específicas.
Explicó que en otras entidades del país ya existen organismos y áreas gubernamentales encargadas de brindar acompañamiento y atención a la diversidad sexual, y mencionó como referencia el modelo implementado en la Ciudad de México.
Consideró que Quintana Roo requiere avanzar en la misma dirección mediante la creación de una instancia estatal o espacios especializados dentro de los ayuntamientos, con personal y atribuciones suficientes para atender denuncias, brindar orientación y acompañar a quienes enfrenten actos de discriminación.
Advirtió que, de no atenderse las causas de fondo, las condiciones de vulnerabilidad que enfrenta este sector podrían mantenerse o incluso agravarse.
Un dato importante es que de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) citadas por el coordinador petista, en Quintana Roo 96 mil 634 personas mayores de 15 años se reconocen como integrantes de la diversidad sexual, lo que representa un sector de la población que, dijo, requiere políticas públicas que garanticen plenamente sus derechos.
La demanda, agregó, no se limita al reconocimiento de la diversidad sexual, sino a contar con instituciones capaces de prevenir y atender la discriminación, particularmente en espacios donde comienza a manifestarse, como la familia y las escuelas.










