Si bien la alianza del PVEM y el sector conservador de Morena ya ganaron la nominación a la gubernatura del estado, aún falta el epílogo del prolongado y tortuoso proceso interno para la definición del coordinador de la Defensa de la Transformación.
De entrada, la designación de Eugenio “Gino” Segura es irreversible, aunque analistas y operadores de la política ponen un asterisco en el caso de Quintana Roo, el cual, refieren, es uno de los cuatro estados en los que ganó o se salieron con la suya el PVEM y/o Jorge Emilio González Martínez.
Pero la “unidad” aún no llega. El “rafismo”, que incluso rebasa a Rafael “Rafa” Marín, se mantiene en postura de exigir candidaturas de alto calibre. La oferta inicial de los “ganadores” era Bacalar y Lázaro Cárdenas, pero los “rafistas” exigen Benito Juárez (Cancún) y Playa del Carmen.
De hecho, en la mesa está puesto el nombre de Rafael Marín para la presidencia municipal de Benito Juárez. Pero se observa que en este caso las negociaciones serían durísimas, pues Cancún es territorio verde, por lo menos desde 2013, ya sea solo, con el PRI o con Morena.
Las negociaciones de Cancún están echando chispas.

También está pendiente el caso de Marybel Villegas, quien si bien ha transitado por varios partidos, estuvo con Andrés Manuel López Obrador tras los polémicos comicios de 2006.
Muchos dan por un hecho la salida de Marybel de la formación fundada por López Obrador, lo cual tendría cierto sentido, pues el Morena de Quintana Roo no es precisamente guinda.
La diputada federal estará esperando un encuentro de alto nivel con Dante Delgado. De hecho, ya tendría el aval del dirigente estatal Joaquín González Castro.
Y también queda pendiente el PT, que ha sido el partido feo de la 4T de Quintana Roo.
Muchos aseguran que el PT no podría solo, pero está en los escenarios una alianza del PT con MC.
La candidatura a la gubernatura de Morena-Verde ya está resuelta, pero no el futuro de la 4T en Quintana Roo.










