Redacción
TULUM.- El llamado “muro de la vergüenza” comenzó a ser demolido en el acceso principal de la Zona Arqueológica de Tulum, en una nueva maniobra para corregir el rumbo de un proyecto que, además de transformar la entrada a uno de los principales atractivos turísticos del destino, terminó generando inconformidad entre comerciantes, prestadores de servicios y visitantes.
La estructura fue construida como parte del proyecto del Parque El Jaguar y ahora será retirada dentro de las acciones de Tulum Renace, con el propósito de recuperar el acceso tradicional al sitio arqueológico y habilitar nuevamente un corredor turístico.
El módulo contaba con baños y bebederos que, de acuerdo con comerciantes y usuarios, prácticamente nunca funcionaron como se esperaba.
Pero el problema fue más allá del muro.
Durante meses, comerciantes de la zona advirtieron que los cambios en los accesos, los nuevos recorridos y los costos para ingresar al área arqueológica estaban modificando el flujo de visitantes y golpeando directamente sus ingresos.
Y mientras ahora se derriba el muro, también se ha derrumbado la afluencia turística y con ella parte de la actividad económica de la zona.
Diversos establecimientos comenzaron a reportar menor movimiento, reducción de ventas e incluso cierres, en una zona comercial que durante años dependió del paso de turistas rumbo a las ruinas de Tulum.
El Parque del Jaguar, proyecto al que perteneció esta infraestructura, contempló una inversión cercana a 2 mil 700 millones de pesos, de acuerdo con los reportes finales de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu)










