Redacción
CANCÚN.- Quintana Roo reforzará la detección, diagnóstico y tratamiento de la leishmaniasis, enfermedad parasitaria transmitida por la picadura de un insecto conocido en la región como “mosca chiclera”, con especial atención en comunidades rurales y zonas selváticas donde existe mayor exposición al vector.
El tema es analizado esta semana en Cancún por especialistas nacionales e internacionales, quienes revisan las estrategias utilizadas en territorios endémicos para mejorar la identificación de casos, la vigilancia epidemiológica y el seguimiento de los pacientes.
La leishmaniasis requiere de un diagnóstico oportuno debido a que sus manifestaciones pueden variar dependiendo del tipo de infección. Su transmisión ocurre mediante la picadura de flebótomos infectados con el parásito Leishmania.
En Quintana Roo, la vigilancia incluye tanto la búsqueda y atención de casos como el monitoreo del insecto transmisor, principalmente en regiones rurales y selváticas.
De acuerdo con la Secretaría de Salud estatal, las personas diagnosticadas tienen acceso gratuito a pruebas y tratamiento, mientras que la infraestructura para su detección incluye cuatro laboratorios de microscopía del área de vectores y el Laboratorio Estatal de Salud Pública, encargado también del control de calidad de las muestras.
A esta estructura se suma la red de centros de salud y hospitales de la entidad, donde pueden identificarse posibles casos y canalizar a los pacientes para confirmar el diagnóstico.
Especialistas revisan estrategia
La situación de la enfermedad es abordada durante la Reunión Nacional de Leishmaniasis, que tiene como sede Quintana Roo y concentra a personal encargado de combatir este padecimiento en diferentes regiones del país.
En el encuentro participan especialistas del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (Cenaprece), del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE), así como de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) y diversas instituciones académicas.
El secretario estatal de Salud, Flavio Carlos Rosado, señaló que uno de los objetivos es trasladar el intercambio científico a las labores que realizan los equipos médicos y de vectores directamente en las comunidades.
La revisión comprende los procedimientos de vigilancia epidemiológica y entomológica, diagnóstico, tratamiento y seguimiento clínico, además del intercambio de experiencias con especialistas internacionales.
La OPS advierte que la leishmaniasis continúa siendo una enfermedad endémica en diversos países de América y que factores ambientales y sociales influyen en su transmisión, particularmente en áreas donde circulan los vectores y reservorios del parásito.
En el encuentro participan también representantes del Ayuntamiento de Benito Juárez y especialistas en vectores y leishmaniasis de organismos nacionales e internacionales.










