La jornada final de la definición de los 17 coordinadores estatales de la Defensa de la Transformación viene a explicar en tamaño macro lo ocurrido en Quintana Roo en el proceso interno de Morena.
El PVEM estaría, tras estos procesos de selección, obteniendo, directa o indirectamente, prácticamente 5 gubernaturas seguras.
Aunque, en realidad, dentro de Morena se sienten agraviados por la “generosidad” de Morena a los verdes.
Por ejemplo, el periodista Álvaro Delgado, identificado plenamente con Morena, sintetiza el sentir del morenismo tras los regalos al PVEM.
Solo ayer, los verdes se llevaron directamente las nominaciones de Nayarit y Baja California Sur, en favor de Jasmine Bugarín y Manuel Cota Cárdenas, respectivamente.
Pero, además, en San Luis Potosí —en donde el gobernador del PVEM, Ricardo Gallardo, quiere dejar a su esposa, Ruth González— Morena le echó una manita, al poner a un ilustre desconocido como Elí Cervantes, que venía siendo delegado de la SICT, algo así como que para coordinador de Quintana Roo hubiera quedado Guido Mendiburu.
Y claro, en esta lista también está Quintana Roo, donde desde hace mucho no se sabe dónde empieza Morena y dónde acaba el Verde o viceversa.
También, se incluye a Cruz Pérez Cuéllar, por Chihuahua. El liderazgo nacional del PVEM impulsó y condicionó de forma pública la alianza con la Cuarta Transformación en Chihuahua a que el alcalde de Juarez fuera el candidato para la gubernatura.
En contraste, el PT, el otro aliado dentro de la 4T, se quedó sin nada.
Jorge Emilio González Martínez “El Niño Verde” no solo defendió su feudo, Quintana Roo, sino que expandió sus dominios.
Un dato no menor: tres de los estados cedidos al Verde son turísticos: Quintana Roo, Baja California Sur y Nayarit.










