El PAN ya tiene prácticamente amarrados sus dos primeros fichajes rumbo al 2027, con la mira puesta en una alianza.
Claro, el PAN no es una potencia en la entidad. En las encuestas a veces está tercero, incluso cuarto.
En realidad, la historia de Acción Nacional en los últimos seis años ha sido todo un drama. Desde la manera en la que el entonces gobernador, Carlos Joaquín, usó las siglas del partido y luego lo desechó, hasta cómo la presidenta estatal, Reyna Tamayo, puso a la formación albiazul a disposición del gobierno estatal morenista y de casi todos los ayuntamientos.
Pero el PAN, es decir, el PAN nacional, no se puede dar el lujo de quedar reducido a casi nada y ha emprendido un ambicioso plan de “fichajes”.
Ya prácticamente está amarrado Gustavo Miranda para la gubernatura. Como se dice en el futbol de estufa, solo falta que “estampe” su firma.
Una situación similar sería la del regidor de Playa del Carmen, José Luis “Chanito” Toledo.
A cargo de la política de fichajes o alianzas está el diputado federal, Ernesto Sánchez, que se ha convertido de facto en el dirigente del PAN, por disposición del presidente nacional de este partido, Jorge Romero.
La cosa no queda ahí. Se pretende una coalición o un frente. Puede ser MC o el PRI.
Pero, sea como sea, al PAN, tras los “carlosjoaquinazos” y los “tamayazos”, ya no le podría ir peor.
Ahora falta ver si los nuevos fichajes alcanzan no solo para rescatar al equipo albiazul, sino para llevarlo a puestos de Champions.









