Por Leslie Gordillo
PLAYA DEL CARMEN.- Con el objetivo de lograr la restauración de arrecifes en el Caribe Mexicano, especialistas lograron realizar la colecta de gametos de coral Cuerno de Alce, durante el desove de Acropora palmata, fenómeno natural que ocurre una vez al año.
El proceso forma parte de un programa de conservación que Grupo Xcaret desarrolla desde 2011 y que actualmente mantiene 396 fragmentos de coral en viveros marinos y ha permitido reintroducir más de 30 colonias de coral al arrecife.
“La reproducción sexual de esta especie de coral, nos permite trabajar con su diversidad genética, un elemento fundamental para fortalecer las poblaciones de coral y aumentar sus posibilidades de responder a las cambiantes condiciones ambientales que enfrentan. Son esfuerzos de mediano y largo plazo, pero los resultados nos permiten confirmar que es un camino viable para la restauración de los arrecifes”, explicó Rodolfo Raigoza, director de Conservación de Grupo Xcaret.
Este fenómeno ocurre entre 5 y 8 días después de la luna llena de agosto, fue la noche del 3 de septiembre cuando ocurrió el evento reproductivo del coral Acropora palmata, conocido como coral Cuerno de Alce, cuando especialistas del equipo de Conservación de Grupo Xcaret zarparon para presenciar el desove y, entre buzos y snorkelers, recolectar los gametos liberados por los corales.
Estos gametos fueron trasladados al Laboratorio de Corales del grupo, donde se realiza la fertilización asistida, primer paso de un proceso que puede extenderse durante años y en el que los organismos son desarrollados, monitoreados y preparados para su eventual reintroducción al arrecife.
Como parte del programa, el grupo cuenta con dos viveros marinos donde mantiene 396 colonias de diferentes genotipos de Acropora palmata y ha logrado reintroducir más de 30 obtenidas mediante reproducción sexual, en colaboración con instituciones como IMIPAS, la UNAM y SECORE International.
«En el Caribe Mexicano, conservar los arrecifes también significa proteger el futuro de las costas, de la biodiversidad y de las comunidades que encuentran en el mar una fuente de vida y sustento. Por eso, una noche de desove no es únicamente un fenómeno natural, sino una oportunidad para generar vida, conocimiento y esperanza para los arrecifes que sostienen al Caribe», finalizaron.









