La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo determinó que, ante el conflicto derivado de la exhibición pública de nombres de periodistas y columnistas, el gobierno federal cesará la práctica de personalizar señalamientos contra comunicadores en conferencias oficiales.
La postura frente a la denominada lista oficial
La administración federal sostiene que la exposición de nombres no constituyó una lista de censura, sino una evidencia técnica sobre redes de amplificación digital.
- Argumento central: Luisa María Alcalde, consejera jurídica de Presidencia, presentó un análisis sobre cómo plataformas digitales son utilizadas para escalar noticias y generar tendencias de opinión.
- Narrativa oficial: Se enfatizó que el objetivo de las presentaciones era exponer mecanismos de propaganda, no categorizar la calidad profesional de los periodistas mencionados.
- Deslinde de responsabilidad: La mandataria reiteró que ningún comunicador ha recibido llamadas de la Presidencia para solicitar su remoción o silenciar críticas, argumentando la existencia del derecho de réplica.
Tensión por la seguridad de los comunicadores
El Ejecutivo federal desestimó la relación directa entre la presentación de nombres en Palacio Nacional y el aumento en los niveles de agresiones que reportan diversos actores del gremio periodístico.
- Cuestionamiento mediático: Se confrontó a la presidenta sobre si la exhibición pública de nombres y apellidos constituye una forma de intimidación o censura indirecta.
- Posición presidencial: Sheinbaum comparó las agresiones recibidas por periodistas con los ataques que ella misma y simpatizantes de su gobierno sufren en redes sociales, minimizando el impacto de los señalamientos gubernamentales.
- Negativa de censura: La titular del Ejecutivo insistió en que no existen pruebas de censura directa contra medios o conductores, calificando el fenómeno como una dinámica inherente al ecosistema de las redes sociales.
Análisis sobre redes de amplificación digital
El gobierno federal mantendrá la estrategia de denunciar las estructuras de desinformación, aunque bajo un formato que evite la personalización de periodistas.
- Mecanismos de difusión: La presidenta subrayó la existencia de redes de bots y troles pagados que retoman notas de periodistas —con o sin su participación activa— para potenciar agendas políticas.
- Cambio en la comunicación: Ante el desgaste político derivado de los señalamientos nominales, Sheinbaum admitió que, si la mención directa de reporteros genera un problema, esta práctica será eliminada de sus espacios informativos.
- Derecho de réplica: La administración sostiene que el ejercicio de réplica es indispensable frente a medios que, a su juicio, funcionan bajo esquemas de propaganda política con medias verdades o descontextualización de problemas públicos.










