Se podría decir que el proceso interno de Morena para definir a quien estará al frente de la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación, que en castellano significa candidato o candidata a gobernador, ya presenta signos de una evidente fatiga.
En cualquier democracia normal, la definición de candidaturas a los gobiernos de los estados o gubernaturas es un proceso que se resuelve en cosa de semanas: desde los procesos internos de los partidos hasta la elección general.
Por si fuera poco, está la lluvia de encuestas, en las que indistintamente cualquiera de los aspirantes sale primero y la guerra sucia, que también sale de los dos principales bandos.
Pero el proceso interno de Morena de Quintana Roo y de la mayoría de los 17 estados en los que habrá elección a la gubernatura lleva meses, e incluso prácticamente más de un año.
No por mucho que sigan y sigan en pre-precampaña, con una amplia, prolongada y exhaustiva promoción, obtendrán réditos sustanciales ni las preferencias crecerán de manera indefinida.
Al contrario, lo que hay ya es una saturación. Lo que ha habido, en bardas y en redes sociales, incluidas pautas pagadas, en asambleas y caminatas, ya es demasiado.
Entre las cosas curiosas, por no tratarse formalmente de una precampaña, los aspirantes no pueden hacer propuestas, mucho menos debatir entre ellos.
Son y no son candidatos a la gubernatura. Entonces no pueden hacer pronunciamientos sobre lo que harían si llegan al edificio principal de la 22 de Enero de Chetumal.
Lo que les queda es repetir elogios al expresidente, a la Presidenta, o frases hechas como la defensa de la transformación, no a la injerencia o recordar cuando repartían el periódico Regeneración.
No hay mucho como para llamar la atención de los electores.
Pero esta forma de hacer campaña sin hacer campaña aún durará unas tres o cuatro semanas más.
En septiembre se harán las famosas encuestas y luego se sabrá quién tendrá la candidatura morenista a la gubernatura.
Pero tres o cuatro semanas suenan a una eternidad.
- Colaboración esta mañana en “Buenos días con Arturo Medina”










