Alejandro Peza/CARIBE PENINSULAR
CHETUMAL.- Un grupo de ejidatarios de Sabidos se encuentran sobre la carretera federal Chetumal-Cancún a la altura del kilómetro 19 dispuestos a bloquear la vía federal si las autoridades federales no cumplen con el pago de 60 millones de pesos que, aseguran, se les adeudan por la expropiación de terrenos donde actualmente se encuentra la zona arqueológica de Kohunlich.
El conflicto, que se ha prolongado durante más de 50 años, amenaza con regresar luego de que nuevamente no se concretara el pago que había sido comprometido por las autoridades.
Los campesinos dejaron claro que la paciencia se agotó y que ya no están dispuestos a aceptar nuevas promesas, reuniones o fechas de pago que posteriormente no se cumplen.
El origen del conflicto se encuentra en la expropiación de 196 hectáreas pertenecientes al ejido Sabidos, terrenos sobre los cuales posteriormente quedó asentada la zona arqueológica de Kohunlich.
Por esas tierras, los ejidatarios reclaman una indemnización que actualmente asciende a aproximadamente 60 millones de pesos.
Para los pobladores, resulta inadmisible que mientras el sitio arqueológico es aprovechado como patrimonio cultural y atractivo turístico, las familias propietarias de las tierras continúen esperando la indemnización.
Desde hace unos días una comisión de ejidatarios se encuentra en la Ciudad de México para sostener reuniones con autoridades federales y representantes del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Los representantes del ejido buscan que las autoridades establezcan compromisos concretos, una fecha cierta y, sobre todo, que el adeudo deje de ser una promesa pendiente.
El resultado de estas negociaciones será determinante.
Si los ejidatarios regresan sin una solución satisfactoria, la posibilidad de bloquear nuevamente la carretera federal cobrará fuerza.
Un dato importante es que el punto señalado para una eventual movilización es el kilómetro 19 de la carretera federal, una vía estratégica para la comunicación terrestre del sur de Quintana Roo.
Un bloqueo en este tramo podría generar afectaciones para cientos de automovilistas, transportistas y habitantes de comunidades de la zona, además de complicar la conexión carretera hacia otros municipios y el estado de Campeche.
Hasta el momento, la carretera permanece abierta; sin embargo, el conflicto se mantiene en condición de alerta, debido a que los ejidatarios han dejado claro que no descartan tomar la vía como medida de presión.
Los ejidatarios no han establecido todavía una hora definitiva para cerrar la carretera, debido a que esperan conocer primero el resultado de las reuniones que se desarrollan en Ciudad de México.









